Bronca entre Colau y Junts a cuenta de Puigdemont

Colau toma el relevo a Rufián

Ada Colau

Juzguen ustedes mismos.

Esta mañana, Ada Ada Colau, entrevistada en Cafè d’idees de RTVE Catalunya, ha cargado duramente contra Junts por haber votado junto a PP y Vox contra los decretos. Colau sostiene que esa decisión ha dejado sin determinadas protecciones a millones de inquilinos y personas amenazadas de desahucio.

La frase que ha provocado la polémica ha sido esta:

«Carles Puigdemont tendrá problemas para caminar por Catalunya».

Colau añadió inmediatamente la explicación: Puigdemont se encontrará, según ella, con «una ciudadanía muy cabreada» y tendrá que responder políticamente por el voto de Junts contra los decretos de vivienda. Es decir, en el contexto completo, Colau parece referirse a que Puigdemont tendrá dificultades para moverse políticamente por Cataluña sin encontrarse con reproches ciudadanos, no formula expresamente una amenaza física pero la ambigüedad de sus palabras es evidente

La reacción de Junts

La expresión «problemas para caminar por Catalunya» ha sido interpretada por dirigentes de Junts como una amenaza o, al menos, como una insinuación particularmente grave teniendo en cuenta la situación personal y política de Carles Puigdemont y su regreso.

Las respuestas han sido muy duras. Gemma Geis la ha calificado de «vergüenza»; Meritxell Budó ha afirmado que «la perversión de este personaje no conoce límites», y otros dirigentes independentistas han empleado calificativos como «abominable» o «indigno».

El trasfondo es más importante que la frase

La controversia tiene en realidad dos niveles. El primero es semántico: Junts presenta las palabras como una advertencia intimidatoria; Colau las pronunció en un contexto en el que estaba hablando del coste político y del enfado ciudadano por la vivienda.

El segundo es electoral. Colau está convirtiendo la vivienda en uno de los ejes del futuro Frente Amplio y desde el sábado viene acusando a PP, Vox y Junts de formar una «alianza reaccionaria» favorable a los intereses de rentistas y especuladores. Incluso afirmó que quienes tumbaron los decretos serían políticamente responsables de los posteriores desahucios.

Por su parte, Junts niega que su voto equivalga a desproteger a los inquilinos. Su argumento es que los decretos estaban mal planteados, podían reducir todavía más la oferta de alquiler y perjudicaban a pequeños propietarios; además, se ha declarado dispuesto a negociar un texto alternativo.

Por tanto, la frase de Colau ha actuado como detonante de una batalla electoral que ya estaba abierta: Colau intenta situar a Junts junto a PP y Vox en el bloque contrario a las políticas de intervención del mercado de vivienda, mientras Junts intenta presentar su rechazo como una defensa de una política de vivienda distinta y aprovecha ahora la frase sobre Puigdemont para cuestionar el tono de Colau.

Y hay un elemento adicional interesante: esto sucede precisamente cuando Colau vuelve a aparecer como posible figura del Frente Amplio para las generales del 29-N, aunque ella insiste en que el proyecto no debe girar alrededor de un único nombre.

María Riera
María Riera
Licenciada en Ciencias de la Información por la UCM.

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