A partir de este sábado, 17 de octubre, las llamadas comerciales deberán identificarse con el prefijo 400, según la Ley de Servicios de Atención a la Clientela. La medida permitirá a los usuarios reconocer las comunicaciones de empresas que ofrecen productos o servicios antes de contestar.
Los operadores deberán bloquear las llamadas comerciales que no utilicen esta numeración. El prefijo será exclusivamente unidireccional, por lo que los usuarios no podrán devolver las llamadas a través de esos mismos números.
¿Qué empresas están obligadas?
La normativa obliga a utilizar números españoles de nueve cifras que empiecen por 400 en sectores como la electricidad, las telecomunicaciones, el gas, el agua, el transporte, los servicios postales y financieros.
La medida también afecta a empresas con más de 250 empleados o una facturación superior a 50 millones de euros. Algunas pequeñas compañías de telecomunicaciones y energía quedan exentas si no superan los límites de cuota de mercado establecidos.
La OCU pide más controles
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advierte de que el prefijo 400 no garantiza la legalidad de las llamadas ni acaba con el spam telefónico. Por ello, reclama un registro público que permita identificar a las empresas responsables de cada número.
La entidad considera que esta herramienta facilitaría las reclamaciones y las sanciones contra las compañías que llamen sin consentimiento o utilicen numeraciones no autorizadas. La eficacia de la medida dependerá del cumplimiento de la normativa y de los controles que se establezcan.



