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ANÁLISIS / Hay que pagar ya el impuesto sobre las emisiones de CO2

Deben abonarlo todos los residentes en Cataluña que sean titulares de un coche, una furgoneta o una motocicleta

El impuesto, promovido desde Europa, afectará a más de 2 millones de vehículos. Foto: Europa Press.
El impuesto, promovido desde Europa, afectará a más de 2 millones de vehículos. Foto: Europa Press.

La Generalitat no afloja la durísima presión fiscal a la que tiene sometidos a los catalanes. Esto se sufre en todos los impuestos cedidos como son el tramo autonómico del IRPF (Cataluña tiene la tarifa más dura de España para rentas bajas), el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (donde es normal pagar el 10% por comprar una casa), en el Impuesto sobre el Patrimonio (con el peor mínimo de España, 500.000 euros) y en el Impuesto sobre Sucesiones (donde se puede recibir un auténtico estacazo). 

Y, como no podía ser de otra forma, también se sufre en los Impuestos propios. Cataluña ostenta el triste liderazgo de ser la Comunidad con más impuestos propios de toda España. Y, entre ellos, ocupa un lugar destacado el Impuesto sobre las Emisiones de CO2 de los vehículos, del que vamos a hablar hoy. 

CÓMO SE HA CREADO ESTE IMPUESTO 

El Impuesto sobre las Emisiones de CO2 fue creado por una Ley autonómica de 1 de agosto de 2017. El Gobierno central lo recurrió ante el Tribunal Constitucional (TC) alegando doble imposición con el Impuesto de Matriculación y con el Impuesto Municipal de Circulación. Pero el TC, en su Sentencia de 20 de junio de 2019, no admitió tales argumentos y dio luz verde al Impuesto. Hay que reconocer que el TC es excesivamente indulgente con las ocurrencias fiscales de las Comunidades Autónomas. No quiere que se le vea como recortador de la autonomía fiscal de las CCAA. Así se ha generado en toda España una auténtica selva de impuestos autonómicos propios, muchos de los cuales afectan al tejido empresarial básico. Eso rompe la unidad de mercado y es muy contraproducente para el desarrollo económico y la creación de empleo. Pero es lo que hay.  

Recibida la luz verde del TC, la Generalitat ha tardado algún tiempo en decidirse a exigir este Impuesto de manera efectiva. Ahora se ha decidido. Hay que decir que éste es el primer impuesto autonómico con impacto social total. Y que no existe en ninguna otra parte de España. 

QUIEN DEBE PAGAR EL IMPUESTO SOBRE LAS EMISIONES DE CO2 

Este impuesto lo deben pagar todos los residentes en Cataluña (personas físicas o jurídicas) que sean titulares de un turismo (hasta 8 plazas), furgoneta (hasta 3.500 kilos) o motocicleta. Están exentos ciclomotores, vehículos eléctricos, camiones y autobuses.  

La Agencia Tributaria de Cataluña (ATC) ha publicado ya el Padrón de vehículos a 31 de diciembre de 2020, con sus titulares obligados al pago del Impuesto. Son 2.267.000 vehículos y 1.650.000 titulares.  

CUANTO HAY QUE PAGAR 

La cuota a pagar por cada vehículo depende de los gramos de CO2 emitidos por kilómetro, dato que consta en la ficha técnica del fabricante. Hasta 120 gramos por kilómetro no se paga nada. A partir de ese nivel, se aplica una cuota creciente por tramos. Por ejemplo, un vehículo que emita 160 gr/km paga 24 euros. 

Teniendo en cuenta que la ATC piensa recaudar este año 66 millones de euros, la cuota media a pagar por cada vehículo en 2020 está en 30 euros

CUANDO Y COMO SE PAGA 

El pago debe efectuarse a partir de este 15 de septiembre. Con el NIF y la matrícula se puede entrar en la página del Padrón y pagar en línea desde la propia pantalla. De no hacerlo así, a partir de octubre el contribuyente recibirá una notificación con la carta de pago. 

QUE PASARA EN EL AÑO 2022 

No hace falta decir que este es un impuesto que hay que pagar todos los años. Y en el próximo año 2022 la cuota a pagar sube considerablemente. Y ello por dos razones: porque habrá que pagar a partir de 95 gr/km (en lugar de 120 gr/km), y porque la cuota por cada tramo se incrementa en un 50%.  

Así, el vehículo de 160 gr/km que paga 24 euros en 2020, pagará 54 euros en 2021. Gran diferencia. 

La cuota a pagar en 2022 y siguientes será más del doble de la cuota a pagar en 2021. Ojo al dato. 

NUESTRA OPINIÓN 

Es extraño que la Generalitat haya decidido exigir a 1.650.000 catalanes un impuesto como éste en un momento económico tan contraindicado como el que estamos viviendo. Veamos el escenario: a) la pandemia sigue dando disgustos y la economía sigue renqueando; b)  los precios de la electricidad están en máximos históricos; c) lo mismo puede decirse de los precios de la gasolina y el gasoil. Estos cacharrazos los está sufriendo todo el mundo. Directamente en vena.  

Además, el automóvil está ya sometido a una fiscalidad tremenda: IVA e Impuesto de Matriculación al comprarlo, Impuestos sobre el combustible (altísimos) al repostar, Impuesto Municipal de Circulación todos los años… 

¿A quién se le puede ocurrir exigir ahora otro impuesto más en este mismo escenario? 

Sólo a una Generalitat embarcada en una política de gasto desaforado, nada interesada en el desarrollo económico, y con una empatía nula hacia el contribuyente corriente. 

Jesús Santidrian
Jesús Santidrian
Inspector de hacienda jubilado

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