El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha asestado un golpe directo a la política de vivienda del Ayuntamiento de Barcelona. En una resolución reciente, el alto tribunal ha ordenado recalcular al alza el precio de compra de la emblemática Casa Buenos Aires, situada en Vallvidrera, invalidando así los 4,2 millones de euros que el consistorio había fijado inicialmente. Esta decisión judicial no solo supone un revés administrativo para el equipo de Jaume Collboni, sino que abre un nuevo frente de críticas por la gestión de los recursos públicos.
Tras conocerse el fallo, el presidente del Partido Popular de Barcelona, Daniel Sirera, ha exigido al alcalde que detenga lo que considera una deriva peligrosa, pidiéndole que «deje de convertir el Ayuntamiento en una inmobiliaria de lujo«. Para Sirera, esta operación amenaza con transformarse en un nuevo «pelotazo» similar al de la Casa Orsola, cuya adquisición acabó disparándose hasta los 9,2 millones de euros, muy por encima de los 5,4 millones previstos en un primer momento.
El dirigente popular ha calificado de «irresponsable» la decisión de comprar inmuebles a precios inflados, asegurando que estas maniobras comprometen seriamente las arcas municipales y generan una notable inseguridad jurídica. Según Sirera, el gobierno de Collboni está cediendo ante la presión mediática de colectivos como el Sindicat de Llogateres y de formaciones como Barcelona en Comú, convirtiendo edificios singulares en símbolos políticos a costa del contribuyente.
Fuegos mediáticos
La crítica del PP también pone el foco en la ineficacia de estas compras. Un año después de la mediática adquisición de la Casa Orsola, Sirera denuncia que 10 de las 26 viviendas del bloque continúan vacías debido a trámites burocráticos sin resolver. Este dato demostraría, a juicio de los populares, que el Ayuntamiento prioriza «apagar fuegos mediáticos» antes que implementar políticas de vivienda realistas y eficaces.
Ante este escenario, el Grupo Popular ha anunciado que pedirá explicaciones detalladas sobre lo sucedido con Casa Buenos Aires en la próxima Comisión de Urbanismo de febrero. Sirera no solo exigirá aclarar la situación de la Casa Orsola, sino que solicitará información sobre todos los inmuebles comprados por el Consistorio en los últimos tres años y alertará sobre futuras operaciones, como la posible compra de la Casa Fajol, que podrían seguir el mismo camino de sobrecostes y parálisis administrativa.




