La manifestación celebrada este jueves en Barcelona contra la intercepción de la Flotilla por parte de Israel derivó en disturbios frente al consulado israelí, con un balance de dos menores detenidos y tres agentes de los Mossos d’Esquadra heridos.
Según fuentes policiales, los arrestados están acusados de un delito de atentado contra agentes de la autoridad. La protesta, que empezó hacia las ocho de la tarde en la plaza de Sants, reunió a unas 400 personas, según la Guardia Urbana, y avanzó hasta el consulado de Israel, en la Gran Via de Carles III.
Enfrentamientos con la policía
La tensión aumentó cuando algunos manifestantes intentaron acercarse al edificio, lo que llevó a los Mossos a establecer un cordón policial. La situación desembocó en enfrentamientos después de que un grupo lanzara botellas y botes de humo contra los agentes, que respondieron con cargas para dispersar a los concentrados.
La movilización había sido convocada por entidades como Open Arms y Prou Complicitat, con el objetivo de denunciar la intercepción de la Flotilla y reclamar medidas contra Israel. Durante la protesta se exhibieron banderas palestinas y se corearon consignas como “Boicot Israel”.
Contexto internacional
En paralelo, las autoridades israelíes han informado de que dos activistas detenidos a bordo de la Flotilla, el palestino-español Saif Abukeshek y el brasileño Thiago Ávila, serán trasladados a Israel como sospechosos. El Gobierno español ha exigido la liberación inmediata de Abukeshek, que cuenta con nacionalidad española, y ha condenado su retención.
Reclamaciones políticas
Los convocantes de la protesta han reclamado a las instituciones europeas una condena de los hechos y han instado al Gobierno español a aplicar un embargo de armas a Israel, así como a romper relaciones con el país. También han criticado el papel de las autoridades europeas en la gestión de la situación y han reiterado la necesidad de actuar para lograr la liberación de los miembros de la Flotilla.



