El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, fue objeto de abucheos este viernes durante un mitin del líder de la ultraderecha francesa, Jordan Bardella, celebrado en la localidad de Mâcon con motivo del Primero de Mayo.
Críticas a la política migratoria
Durante su discurso, Bardella, presidente del partido Agrupación Nacional, criticó duramente la política migratoria del Gobierno español, especialmente el proceso de regularización de personas migrantes. En este contexto, parte del público asistente interrumpió el discurso con abucheos dirigidos a Sánchez.
“Desde que la España del primer ministro socialista Pedro Sánchez ha procedido a la regularización de 500.000 clandestinos, rechazamos que estos puedan circular libremente por el territorio francés”, afirmó Bardella ante miles de simpatizantes.
Reforma de Schengen
Como respuesta, el dirigente ultra propuso una reforma del espacio Schengen para restringir la movilidad dentro de la Unión Europea. “Restableceremos el control de las fronteras y exigiremos que Schengen sea un espacio realmente europeo solo para ciudadanos europeos”, aseguró.
Aclaración de España
No obstante, el Gobierno español ha aclarado que el plan de regularización no permite la libre residencia en otros países europeos. Las personas que obtengan un permiso temporal podrán residir y trabajar únicamente en España durante un año. Aun así, como parte del espacio Schengen, sí podrán viajar a otros países europeos durante un máximo de 90 días en un periodo de 180 días, pero sin posibilidad de establecerse.
5.000 asistentes y Le Pen
El acto, que reunió a cerca de 5.000 asistentes, también contó con la presencia de Marine Le Pen, figura clave del partido y posible candidata a las elecciones presidenciales de 2027, siempre que no sea inhabilitada judicialmente. El mitin se enmarca en la estrategia de la Agrupación Nacional para reforzar su posición de cara a los próximos comicios.
El discurso de Bardella abordó diversas cuestiones, como la inmigración, la economía y el papel de las instituciones europeas, con énfasis en la defensa de la “prioridad nacional”. Según fuentes del partido, el acto también sirvió como plataforma para empezar a perfilar el programa electoral de cara a las presidenciales.
Críticas de la izquierda
Mientras tanto, sectores de la izquierda francesa han criticado la celebración del acto en Mâcon, acusando a la ultraderecha de intentar proyectar una imagen de cercanía con las zonas rurales y las clases trabajadoras.



