Barcelona quiere volver a situarse en el centro de la industria espacial mundial. El Gobierno de España y la Generalitat de Cataluña han presentado oficialmente la candidatura conjunta Barcelona IAC 2029 para que la capital catalana acoja el International Astronautical Congress (IAC), considerado el congreso más importante del sector espacial a nivel global.
La candidatura está impulsada por la Agencia Espacial Española (AEE), dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, y por la Generalitat a través de la Secretaría de Políticas Digitales, en colaboración con el Institut d’Estudis Espacials de Catalunya (IEEC). También participan el Ayuntamiento de Barcelona y el Barcelona Convention Bureau.
Gestión del agua en el espacio
Bajo el lema Water Resilience from Space (Resiliencia hídrica desde el espacio), el proyecto apuesta por vincular la tecnología espacial, la inteligencia artificial y la supercomputación con la lucha contra el cambio climático y la gestión sostenible del agua. El objetivo es convertir Barcelona en un referente internacional de innovación aplicada a los grandes desafíos globales.
La candidatura destaca además el potencial de Barcelona como ecosistema tecnológico y digital en expansión, así como su experiencia en la organización de grandes eventos internacionales. Según los impulsores del proyecto, albergar el IAC supondría un importante impacto económico, científico y reputacional para la ciudad, Cataluña y el conjunto de España.
Houston, Ginebra y Mascate, competidores
El International Astronautical Congress reúne cada año a miles de representantes de agencias espaciales, gobiernos, universidades, centros de investigación, startups y grandes empresas tecnológicas de todo el mundo. El evento está considerado el principal punto de encuentro internacional del sector espacial.
La sede ganadora del IAC 2029 se decidirá durante el congreso de 2026, que se celebrará en Antalya (Turquía) entre el 4 y el 9 de octubre. Barcelona competirá con las candidaturas de Houston (Estados Unidos), Ginebra (Suiza) y Mascate (Omán).
La capital catalana ya acogió este congreso en 1957, en plena carrera espacial entre Estados Unidos y la antigua URSS. En aquella edición, Barcelona fue escenario del anuncio de la comunicación con el Sputnik, el primer satélite artificial de la historia.



