Las elecciones de este jueves en Escocia y Gales podrían marcar un punto de inflexión en la política británica. Las encuestas apuntan a un fuerte avance de Reform UK, el partido liderado por el euroescéptico Nigel Farage, que regresa al primer plano político al aprovechar el descontento con el sistema tradicional.
Un ascenso de Reform UK
Las encuestas indican que Reform UK podría convertirse en la principal fuerza de oposición frente al SNP en Escocia y Plaid Cymru en Gales. El partido, que en 2021 tenía apoyos mínimos, experimenta un fuerte crecimiento hasta situarse en torno al 20% en Escocia y el 30% en Gales, impulsado por el descontento con el bipartidismo y el rechazo a las élites políticas tradicionales.
Golpe a laboristas y conservadores
El principal perjudicado sería el Partido Laborista del primer ministro británico Keir Starmer, cuya popularidad atraviesa mínimos tras casi dos años en el poder. Las encuestas sitúan a los laboristas en retroceso y, en algunos escenarios, incluso por detrás de Reform UK y los Verdes.
Los conservadores, por su parte, también seguirían perdiendo apoyo, quedando reducidos a una representación mínima en ambos territorios.
Escocia y Gales
En Escocia, el SNP mantiene su posición como favorito para conservar el control del Parlamento de Holyrood, mientras que en Gales se espera un avance de Plaid Cymru en el nuevo Senedd ampliado.
Este escenario refuerza la fragmentación política en el Reino Unido, con un voto cada vez más disperso entre fuerzas nacionalistas, populistas y tradicionales.
El discurso de Reform UK
El programa de Reform UK, recogido en “Our Contract with You”, propone medidas de gran impacto como el endurecimiento de la política migratoria, la salida de tratados internacionales de derechos humanos y una fuerte reducción de impuestos.
Entre sus principales iniciativas destacan rebajas fiscales para rentas bajas, la eliminación de los objetivos de emisiones netas cero y una reforma profunda del sistema migratorio, con especial énfasis en la deportación rápida de inmigrantes irregulares.
Starmer, bajo presión creciente
Estas elecciones representan una prueba clave para el liderazgo de Starmer, cuya gestión se ha visto erosionada por la ralentización económica, la presión sobre los servicios públicos, las polémicas políticas migratorias y varias controversias políticas recientes.
El descontento social, unido al auge de discursos populistas y anti-establishment, ha abierto la puerta a un escenario político más fragmentado y volátil en Escocia, Gales y el conjunto del Reino Unido.



