La infiltración de dos agentes de los Mossos d’Esquadra en una asamblea de docentes que preparaba movilizaciones para las próximas semanas ha hecho estallar la polémica en torno a cómo el Govern intenta afrontar las protestas y, sobre todo, al papel que ha de tener la policía autonómica catalana. Los docentes han protestado por la desconfianza y la vigilancia sobre este colectivo mientras que el Govern ha defendido las decisiones del director general de los Mossos, Josep Lluís Trapero. La consellera de Interior, Núria Parlon, ha sido clara al respecto al reiterar su confianza en Trapero.
Los Mossos se defienden
Lo mismo ha hecho el propio presidente del Govern, Salvador Illa, que en una entrevista en la Cadena SER recogida por El Nacional ha defendido la «profesionalidad» de los Mossos y ha y mostrado su total confianza sobre el cuerpo autonómico. Los Mossos, por su parte, han publicado en X un mensaje dejando claro que la policía catalana «trabaja y trabajará para garantizar el libre derecho de reunión y manifestación así como el resto de derechos relacionados con este ámbito». También han indicado que llevan a cabo su trabajo respetando la legislación vigente y «conforme a las competencias que tienen asignadas».
Piden explicaciones
En el extremo contrario se han situado ERC, Comuns y la CUP que han exigido el cese de Trapero y han pedido explicaciones al Govern por lo sucedido. La infiltración de los agentes, ha dicho la CUP, «no es tolerable en un estado democrático» porque «vulnera derechos fundamentales como el de reunión y de huelga».



