Un estudiante de Matemáticas de la Universitat Autònoma de Barcelona ha presentado una reclamación patrimonial de 9.211,35 euros contra el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y el Departament de Territori de la Generalitat de Catalunya, al considerar que el servicio de Rodalies de Catalunya le ha provocado daños morales y perjuicios en su vida diaria.
El caso del estudiante
El demandante, David Pujol, vecino de Pineda de Mar, asegura haber sufrido una “negligencia continuada” en el servicio ferroviario. Según explica, esta situación ha tenido un impacto directo en su organización personal, su rendimiento académico y su salud mental.
El joven ha difundido su caso en redes sociales, donde es conocido por denunciar incidencias y retrasos en las líneas R1 y R7.
Retrasos diarios
Pujol realizaba a diario el trayecto desde Pineda de Mar hasta la universidad, combinando la R1 hasta Barcelona y la R7 hasta la Universitat Autònoma de Barcelona. Según su testimonio, los retrasos eran frecuentes y el viaje, que debería durar unas dos horas, a menudo se alargaba hasta cuatro, lo que le obligaba a levantarse muy temprano e incluso a las cuatro de la mañana para intentar llegar a clase, sin garantía de conseguirlo.
Debido a estas dificultades, el estudiante afirma que tuvo que trasladarse a Cerdanyola del Vallès para poder estar más cerca del campus universitario y reducir los problemas de desplazamiento.
Reclamación económica
La cantidad reclamada, 9.211,35 euros, ha sido calculada por el propio estudiante y se desglosa de la siguiente manera:
- Aproximadamente 200 euros en billetes de tren.
- Unos 2.000 euros por el cambio de residencia.
- Cerca de 2.500 euros por perjuicios académicos, como retrasos en exámenes.
- Unos 4.500 euros por ansiedad y afectaciones a la salud mental.
Denuncias previas
El estudiante se volvió viral el año pasado durante una crisis del servicio de Rodalies de Catalunya tras publicar en redes sociales numerosas reclamaciones por incidencias. Conocido en internet como “Cangrijo”, desde entonces ha seguido activo denunciando de forma constante los retrasos y problemas del servicio ferroviario catalán.
El joven ha advertido que el caso podría llegar a los tribunales si no obtiene respuesta: “Iré a juicio si procede”, ha señalado, mientras mantiene su denuncia por los perjuicios sufridos.



