Cultura detecta uso irregular del Bono Cultural en 122 empresas

El Ministerio de Ernest Urtasun reclama fondos y expulsa a compañías como El Corte Inglés, MediaMarkt y Kinépolis

Ernest Urtasun
Ernest Urtasun

El Ministerio de Cultura, encabezado por Ernest Urtasun, ha identificado a 122 empresas que habrían permitido un uso indebido del Bono Cultural Joven, la ayuda de 400 euros destinada a jóvenes de 18 años para consumo de bienes y servicios culturales.

Entre las compañías señaladas figuran grandes firmas como El Corte Inglés, MediaMarkt y Kinépolis, que habrían participado en operaciones vinculadas a los 487.050 euros detectados como irregulares en las convocatorias de 2022 y 2023. Ante ello, el Ministerio ha iniciado la reclamación de las cantidades abonadas indebidamente.

Expulsiones del programa 

Según la documentación oficial, el Ministerio habría expulsado a 122 empresas del programa por permitir usos no ajustados a los objetivos del Bono Cultural Joven. En 2022 se produjeron 51 expulsiones y en 2023 otras 93, con 22 casos repetidos entre ambos años.

Entre las entidades señaladas se encuentran compañías del sector del ocio y la cultura como GAME, Yelmo Films, Fever y Daily Price, además de librerías, plataformas de venta de entradas, salas de cine y pequeños comercios de todo el país.

Cifras oficiales 

La resolución firmada por la directora general de Derechos Culturales, Jazmín Beirak, cifra el importe de los usos irregulares en 218.091,67 euros en 2022 y 268.959,22 euros en 2023.

En términos relativos, estos supuestos fraudes representan el 0,30% y el 0,31% del total gestionado en cada año. En conjunto, el volumen detectado asciende a casi medio millón de euros dentro del programa del Bono Cultural Joven.

Controles antifraude reforzados

El Bono Cultural Joven es una ayuda de 400 euros destinada a jóvenes que cumplen 18 años, diseñada para facilitar el acceso a productos y servicios culturales como libros, cine, música, espectáculos, videojuegos o plataformas digitales tras la pandemia.

Según el Ministerio de Cultura, el sistema cuenta con controles como el filtrado automático de transacciones, restricciones por actividad económica y bloqueo de terminales de pago no autorizados. Además, cada compra debe justificarse y validarse en la plataforma oficial. El departamento asegura también que se realizan auditorías externas y revisiones periódicas, y que los mecanismos antifraude se han ido reforzando desde el inicio del programa en 2022.

Un debate abierto 

El caso ha reabierto el debate sobre la eficacia del control del Bono Cultural Joven y la facilidad con la que algunos establecimientos habrían permitido operaciones fuera del marco previsto. Aunque el Ministerio no atribuye fraude deliberado a las empresas, sí señala su responsabilidad en la autorización de usos indebidos, lo que ha derivado en su expulsión del programa y en la reclamación de fondos públicos.

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