La llegada del Papa León XIV a Barcelona ha dejado una imagen destacada en las calles: la ausencia de banderas independentistas, conocidas como ‘esteladas’, durante los principales actos de su visita.
Sin ‘esteladas’
A pesar de la alta participación ciudadana en puntos como la Catedral de Barcelona y el aeropuerto de El Prat, no se observaron ‘esteladas’ entre los asistentes. Este hecho contrasta con etapas anteriores en las que este símbolo tenía una presencia destacada en el espacio público catalán.
En su lugar, predominaron las banderas de España, algunas con iconografía religiosa, así como las del Vaticano, que fueron especialmente visibles tanto en edificios institucionales como entre parte del público asistente.
Acto en el Estadi Olímpic
Por la tarde, el Pontífice reunió a cerca de 40.000 personas en el Estadi Olímpic Lluís Companys, donde presidió una vigilia centrada en el mensaje de la “unidad”, un concepto especialmente significativo en el contexto político catalán.
Cambio de etapa política
El ambiente institucional se enmarca en la nueva etapa política tras la llegada de Salvador Illa al Govern, en un contexto en el que las movilizaciones independentistas parecen haber perdido visibilidad respecto a años anteriores. La jornada transcurrió con un clima más calmado, en el que la visita papal adquirió un notable componente simbólico dentro del escenario político actual.
Debate lingüístico
La visita también estuvo marcada por el debate sobre el uso de las lenguas. El Papa combinó el catalán y el castellano en sus intervenciones, en un contexto de discusión política previo protagonizado por miembros de Junts per Catalunya, como la diputada Míriam Nogueras. Finalmente, el catalán tuvo más presencia de la prevista inicialmente, en línea con las demandas de parte del Govern.
Recorrido en Barcelona
El programa del Pontífice incluye visitas a espacios de fuerte carga social y religiosa como la Abadía de Montserrat, el centro penitenciario de Brians I y la parroquia de Sant Agustí en el barrio del Raval. El recorrido culminará con un acto en la Sagrada Familia, donde el Papa bendecirá la Torre de Jesús.
Una imagen simbólica
Más allá del acto religioso, la visita de León XIV deja una imagen significativa del momento político actual en Cataluña: la ausencia de ‘esteladas’ en un evento multitudinario sugiere un cambio en la visibilidad del independentismo en el espacio público, en un contexto de mayor institucionalidad y menor tensión.



