Un alto el fuego pragmático al que se oponen radicales iraníes e Israel

Mesa de negociación vacía con banderas de EE.UU. e Irán enfrentadas

El anuncio de un alto el fuego entre Irán y EE:UU ha sido presentado en los medios españoles como una derrota de Trump, («Gran Satán»), no sólo para los iraníes sino también para los demócratas americanos, la izquierda europea y la derecha conservadora clásica. Sin embargo esta lectura debe matizarse, entre otras cosas porqué ni se conoce el texto del memorándum pactado, ni se trata de un acuerdo de paz, sino de un mero alto el fuego.

Qué es exactamente este «acuerdo de paz»?

  • Anunciado el 14-15 de junio de 2026 por Donald Trump (y confirmado por Irán y el mediador Pakistán).
  • Elementos principales:
    • Cese inmediato y «permanente» de las operaciones militares en todos los frentes (incluyendo el relacionado con Líbano/Hezbolá según la versión iraní).
    • EE.UU. levanta el bloqueo naval a puertos iraníes.
    • Irán reabre el estrecho de Ormuz al tráfico comercial («¡que fluya el petróleo!», dijo Trump).
    • Período de 60 días para negociaciones más profundas sobre el programa nuclear iraní, levantamiento de sanciones y activos congelados (se mencionan hasta 25.000 millones de dólares en algunos informes).
  • Firma oficial prevista para el 19 de junio en Suiza.
  • No es un acuerdo final ni integral: es un marco para desescalar y evitar una guerra más amplia. Israel no es parte del acuerdo.

Por qué se oponen los sectores radicales iraníes? Los «duros» o «superrevolucionarios» (Guardia Revolucionaria, Frente Paydari y aliados del antiguo líder supremo) se oponen por razones ideológicas y de poder:

  • Consideran cualquier acuerdo con EE.UU. («Gran Satán») como una capitulación o traición a la Revolución Islámica.
  • Temen que abra la puerta a más concesiones: inspecciones nucleares estrictas, límites a misiles y proxies (Hezbolá, etc.), y debilitamiento interno del régimen.
  • Hay divisiones internas: el gobierno (más pragmático, con Pezeshkian) empuja el acuerdo para aliviar sanciones y reconstruir; los radicales acusan a los negociadores de deslealtad y exigen garantías fuertes, reparaciones de guerra o inclusión total de temas como Líbano.
  • Incluso tras muertes de líderes en la guerra, mantienen la línea de «resistencia» y ven las negociaciones como debilidad.

¿Por qué se opone el gobierno de Israel?El gobierno de Netanyahu (y especialmente los ministros más duros como Itamar Ben Gvir) lo rechaza porque:

  • No resuelve sus amenazas principales: El programa nuclear iraní queda para futuras negociaciones (no se desmantela ahora). No obliga a una retirada israelí total de Líbano ni al desmantelamiento completo de Hezbolá.
  • Israel se siente marginado: El acuerdo es bilateral EE.UU.-Irán. Netanyahu había presionado a Trump para evitarlo o endurecerlo.
  • Netanyahu y sus aliados querían una campaña más decisiva contra Irán y sus proxies. Ahora Israel declara que no está vinculado al acuerdo y actuará según sus intereses de seguridad.
  • Reacción interna: Hay decepción y críticas (incluso de la oposición, como Yair Lapid), que lo ven como un fracaso de la estrategia de Netanyahu.

En resumen un alto el fuego que conviene tácticamente a ambas partes y veremos si acaba en acuerdo definitivo o en nuevos bombardeos como ha dicho el vicepresidente VANCE.

Francesc Moreno
Francesc Moreno
Abogado y editor. Ha sido profesor de derecho financiero en la UAB y derecho mercantil en la UB. Fundador de cronicaglobal.com y SCC .

NOTICIAS RELACIONADAS

Opinión