La abstención de Junts ha permitido que el PSOE y sus socios den un nuevo paso en la regulación de los lobbies en el Congreso de los Diputados. La decisión de la formación catalana ha facilitado la aprobación del informe para reformar el Reglamento de la Cámara, una iniciativa que busca aumentar la transparencia en las relaciones entre los grupos de interés y los representantes públicos.
La propuesta ha salido adelante pese al voto en contra del PP y Vox. El siguiente paso será la reunión de la Comisión del Reglamento, prevista para la próxima semana, donde se debatirán las enmiendas pendientes con el objetivo de elaborar un dictamen definitivo que pueda ser sometido a votación en el Pleno del Congreso durante el mes de julio.
Exclusión de entidades sociales
Durante la reunión celebrada este martes se aprobaron 15 enmiendas transaccionales y dos iniciativas presentadas por el PP. Entre los cambios más relevantes figura una propuesta impulsada por PNV, ERC, EH Bildu y BNG para excluir de la futura regulación a las entidades del tejido social y asociativo sin ánimo de lucro y sin vínculos empresariales.
El texto original equiparaba a estas organizaciones con los grupos de interés y les obligaba a inscribirse en el registro que se creará para controlar la actividad de los lobbies que quieran mantener contactos con la Cámara.
Más transparencia
La reforma refuerza las exigencias de transparencia para los grupos de interés que mantengan contactos con el Congreso. Los lobbies deberán inscribirse en un registro específico e informar de sus reuniones e interlocuciones con diputados, grupos parlamentarios y otros cargos con capacidad de influencia, además de detallar el contenido de esos encuentros.
Asimismo, los diputados estarán obligados a comunicar los documentos, propuestas o informes aportados por estos grupos cuando hayan servido para elaborar o modificar iniciativas legislativas. Toda esta información quedará recogida en un registro electrónico habilitado para garantizar un mayor control y seguimiento de la actividad de influencia en la Cámara.
La huella legislativa
La reforma incorpora la denominada «huella legislativa», un mecanismo destinado a reforzar la transparencia en la tramitación de las iniciativas parlamentarias. Esta herramienta permitirá seguir el recorrido completo de cada norma y conocer todas las votaciones realizadas durante su proceso de aprobación.
El informe incluirá el sentido del voto de cada diputado en el Pleno, así como la posición de los distintos grupos parlamentarios en las comisiones. Además, si dentro de un mismo grupo se producen votos diferentes, estas discrepancias también quedarán registradas.
Régimen sancionador
La reforma también refuerza el régimen de infracciones y sanciones para asegurar el cumplimiento de las nuevas normas de transparencia. Entre las enmiendas aprobadas destaca una propuesta del PP que amplía la definición de las personas susceptibles de recibir influencia, incluyendo a quienes intervienen en la elaboración de normas, la ejecución de políticas públicas o los procesos de decisión dentro del Congreso.
Con este avance, la Cámara Baja da un paso más hacia la creación de un marco regulador más estricto para la actividad de los lobbies, con el objetivo de aumentar la transparencia y mejorar el control sobre la influencia que ejercen los grupos de interés en la actividad legislativa.



