La oscuridad se apodera de España

Al estilo de una película diabólica, los españoles viven una de las mayores degeneraciones de su sistema político, social y económico con miedo e incertidumbre

Congreso de los Diputados en Madrid
Congreso de los Diputados en Madrid

España no se parece ya demasiado a la situación que tenía el país en el año 2000. Para que se hagan una idea, los españoles son unos de los europeos que más poder adquisitivo han perdido desde entonces, según la OCDE. Hecho al que se debe sumar la notable precarización en muchos trabajos, además de una creciente inmigración. Y mientras esto ocurre, se está generando un terrible aumento de la corrupción que sitúa a España más cerca de Venezuela y Botsuana que no de un país occidental, algo que sin la menor duda debería preocupar seriamente a los socios europeos.

Precisamente, fruto también del mundo al revés que impera en España, plagado de personas con poca o ninguna formación liderando la administración pública o en medios de comunicación, no es extrañar que se haya desatado una gran polarización política y mediática que podría desatar un mayor conflicto a gran escala sino se controla de la manera adecuada y encajando a todos los actores esenciales sin censura y con pluralidad. Además, lógicamente se deben realizar cambios políticos que reconduzcan la auténtica tormenta política qué están viviendo los españoles antes de que sea demasiado tarde, porque el miedo no arreglará absolutamente nada.

En cualquier caso, lo cierto es que España se ha convertido en un país muy desigual y sin respeto a la ley (regla fundamental para que se cumpla el Estado de Derecho en un país democrático), que claramente ha virado hacia un comunismo casposo copiando las desastrosas recetas chavistas y castristas, aunque haya un sistema multipartidista.

Zapatero ha sido decisivo a la hora de manejar en la sombra a Pedro Sánchez junto a otros lobbies como Soros que han encaminado a España hacia la Venezuela europea con fuerza y rapidez supina. No obstante, quiero recordar que algunos lo advertimos con mucha antelación, pese a que dudaron en su momento de nosotros y hasta nos llevamos críticas e insultos hasta de personas conservadoras, pero el tiempo nos ha dado la razón más que nunca. Y ojo, en la actualidad una inmensa mayoría de españoles niegan ser comunistas y no comparten este modelo nacional, pero al final lo que ocurre es que todo se hace por imperativo con el objetivo de mantener el status quo que tanto daño está haciendo a los españoles.

Es incuestionable que todo pasa a ser muy tiránico y antidemocrático. Al pueblo se le debe escuchar y ser consecuente, porque si la élite que gobierna hace lo que quiere y no admite la realidad haciendo lo que le viene en gana, la disputa se convierte en inevitable y dolorosa.

Erik Encinas
Erik Encinas
Periodista.

NOTICIAS RELACIONADAS

Opinión