Bibiana Aído dinamita el discurso del PSOE: la exministra promueve la prostitución en la ONU y desata la ira del feminismo

Más de 70 organizaciones de mujeres denuncian ante António Guterres la maniobra de la exministra socialista para imponer el lobby queer y regularizar el negocio de la prostitución bajo el eufemismo de «trabajo sexual»

La exministra del PSOE Bibiana Aido, hoy en ONU Mujeres.
La exministra del PSOE Bibiana Aido, hoy en ONU Mujeres.

El dogma de la llamada «identidad de género» vuelve a fracturar los cimientos de las instituciones internacionales y del propio entorno socialista. La exministra de Igualdad y actual directiva de ONU Mujeres, Bibiana Aído, se encuentra en el centro de un polémico escándalo tras la ofensiva de más de setenta colectivos e históricas feministas que exigen el fin de su deriva ideológica en el organismo internacional.

A través de un duro escrito presentado directamente ante el secretario general de la ONU, António Guterres, los colectivos denuncian que la gestión de Aído al frente de la delegación para las Américas y el Caribe ha sepultado la defensa real de las mujeres para entregarse a la agenda del colectivismo transgenerista y al blanqueamiento de la explotación sexual.

La gran traición a la línea oficial del PSOE

El choque resulta especialmente sangriento en el plano político para el PSOE. Mientras que la cúpula socialista trata de sostener de cara a la galería un discurso abolicionista que persigue la venta de seres humanos y el proxenetismo, una de sus figuras más emblemáticas promociona desde su sillón en la ONU justamente la tesis contraria.

Aído ha asumido sin ambages los postulados del regulacionismo más agresivo, equiparando la lacra de la prostitución a un presunto «trabajo sexual» y promoviendo la gestación subrogada (el alquiler de vientres de mujeres vulnerables, prohibido en España) como si de un simple derecho de mercado se tratara. Una incongruencia flagrante que evidencia la descomposición ideológica del espacio socialista, incapaz de frenar la infiltración de las teorías de género más extremas en sus propias filas.

Las organizaciones firmantes acusan a la estructura que lidera Bibiana Aído de desmantelar los derechos basados en el sexo biológico para sustituir los marcos de protección legal por la peligrosa ficción de la identidad de género.

Campaña de acoso a la Relatora de las Naciones Unidas

La denuncia no solo señala el viraje conceptual de ONU Mujeres, sino que detalla prácticas de auténtico acoso institucional. Las feministas históricas acusan a la estructura de Aído de orquestar maniobras de hostigamiento contra la Relatora Especial de la ONU sobre la violencia contra la mujer, Reem Alsalem.

El «delito» de Alsalem no ha sido otro que recordar la realidad empírica: que la prostitución es una forma severa de violencia contra las mujeres y las niñas y que la borradura del sexo biológico desprotege legalmente a las mujeres. Por defender la verdad biológica y la lógica más elemental, la relatora se ha convertido en el blanco del lobby genderista auspiciado por la exministra española.

Un modelo ideológico agotado y destructivo

Este nuevo capítulo evidencia cómo las teorías que sustituyen el sexo por el deseo o la identidad subjetiva terminan siempre desmantelando las conquistas de las mujeres y justificando la mercantilización de sus cuerpos. La rebelión contra Bibiana Aído es el reflejo de un hartazgo generalizado ante el uso de dinero público y organismos internacionales para financiar un experimento ideológico sin base rigurosa que hoy salpica de lleno al PSOE.

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