Alemania, Suecia y Lituania han rechazado vincular la ampliación de la UE con el reconocimiento del catalán, el euskera y el gallego como lenguas oficiales. La oposición se ha manifestado durante el Consejo de Asuntos Generales celebrado en Bruselas, donde España ha vuelto a defender su propuesta, que necesita la unanimidad de los 27 Estados miembros y sigue sin contar con el respaldo suficiente.
Lituania rechaza vincular ambos asuntos
Lituania ha rechazado vincular el reconocimiento del catalán, el euskera y el gallego con la adhesión de nuevos países a la UE. Su viceministro de Asuntos Exteriores, Sigitas Mitjus, ha considerado que relacionar ambas cuestiones «no es aceptable» para su país.
Alemania también se ha mostrado contraria a esta estrategia. Su secretario de Estado para Europa, Gunther Krichbaum, ha defendido que los intereses de los Estados miembros no deben condicionar las negociaciones de adhesión y ha pedido que el proceso de ampliación no se vea retrasado por la cuestión lingüística.
Suecia pide separar los debates
Suecia también ha rechazado vincular la ampliación de la UE con el reconocimiento del catalán, el euskera y el gallego. Su ministra de Asuntos Europeos, Jessica Rosencrantz, ha defendido que ambos asuntos deben abordarse por separado y ha pedido estudiar las consecuencias de reconocer estas lenguas como oficiales de la Unión.
España mantiene la presión
El Gobierno español ha aumentado la presión ante la falta de avances en el reconocimiento del catalán, el euskera y el gallego como lenguas oficiales de la UE. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha respaldado la ampliación de la Unión, pero ha considerado «impensable» que nuevas lenguas obtengan la oficialidad antes que las tres cooficiales españolas.
Albares ha advertido además de que España no apoyará la incorporación de nuevas lenguas al régimen oficial de la UE mientras el catalán, el euskera y el gallego no hayan sido reconocidos.
Sin votación ni acuerdo
La reunión celebrada este martes en Bruselas terminó sin votación ni avances concretos sobre la cuestión lingüística. Al tratarse de un debate técnico, los ministros de Exteriores no participaron y España estuvo representada por el secretario de Estado para la UE, Fernando Sampedro.
Antes del encuentro, la presidencia irlandesa ya había rebajado las expectativas. Su ministro de Asuntos Europeos, Thomas Byrne, no esperaba que la reunión concluyera con un acuerdo sobre el reconocimiento del catalán, el euskera y el gallego.
El Gobierno defiende la igualdad
El Gobierno español defiende que la UE no debería incorporar nuevas lenguas oficiales con la ampliación mientras el catalán, el euskera y el gallego sigan sin ese reconocimiento.
Exteriores apela al principio de «Unidos en la diversidad» y considera que la oficialidad de estas tres lenguas garantizaría un trato igualitario para los ciudadanos españoles que tienen más de una lengua oficial.
Exteriores destaca el diálogo
El Ministerio de Asuntos Exteriores ha valorado positivamente el debate pese a las posiciones contrarias expresadas por Alemania, Suecia y Lituania. Según el departamento dirigido por José Manuel Albares, la propuesta española cuenta con una «amplia comprensión» entre los Estados miembros y existe voluntad de diálogo.
Exteriores también sostiene que ningún país ha rechazado formalmente la iniciativa ni ha planteado argumentos para que otras lenguas puedan incorporarse al régimen oficial de la UE antes que el catalán, el euskera y el gallego.
La propuesta sigue bloqueada
La petición para reconocer el catalán, el euskera y el gallego como lenguas oficiales de la UE ha llegado por octava vez al Consejo de Asuntos Generales. España la presentó formalmente en agosto de 2023, tras el acuerdo con Junts para la constitución de la Mesa del Congreso.
Tres años después, la propuesta sigue sin contar con la unanimidad de los Veintisiete. El debate de este martes tampoco ha permitido desbloquearla, mientras varios países defienden mantener separadas la cuestión lingüística y la ampliación de la Unión Europea.



