El acuerdo entre PSOE y Sumar sobre los nuevos decretos de vivienda ha generado críticas en el sector inmobiliario. La APCE y los principales portales consideran que las medidas no abordan el déficit estructural de vivienda ni solucionan la falta de oferta en el mercado español.
Nuevas medidas
Los decretos aprobados incluyen la regulación de los alquileres de temporada y por habitaciones, restricciones a determinadas compras de vivienda por fondos de inversión hasta 2028 y una prórroga de dos años para algunos contratos de alquiler que finalicen antes de diciembre de 2028. También contemplan incentivos para propietarios que mantengan sus viviendas en alquiler a precios contenidos.
Los promotores piden más oferta
La APCE considera que las nuevas medidas se centran principalmente en el parque de alquiler existente y no abordan de forma suficiente el aumento de la oferta de vivienda.
La asociación reclama una política orientada a incrementar la oferta y pide más suelo finalista, agilizar los trámites urbanísticos y las licencias, reforzar la seguridad jurídica y fomentar la colaboración público-privada.
Según la APCE, la construcción de nuevas viviendas se encuentra por debajo de las necesidades derivadas de la creación de nuevos hogares, lo que estaría agravando las dificultades de acceso a la vivienda.
Idealista alerta de menos oferta
Los portales inmobiliarios coinciden en señalar la falta de oferta como uno de los principales problemas del mercado residencial. Francisco Iñareta, portavoz de Idealista, reclama que las políticas públicas se orienten a aumentar el número de viviendas disponibles para el alquiler.
Según Iñareta, las medidas que no impulsen la oferta podrían reducir aún más los inmuebles disponibles. El portavoz también critica los nuevos decretos, al considerar que mantienen una línea de actuación que no ha resuelto los problemas del mercado de la vivienda.
Pisos.com pide equilibrio
Ferran Font, portavoz y director de estudios de pisos.com, considera necesario mantener y ampliar la oferta de viviendas, sin dejar de proteger a los hogares en situación de vulnerabilidad.
Font señala que ambas cuestiones están relacionadas y que las medidas deben facilitar el acceso a la vivienda sin reducir el número de inmuebles disponibles para el alquiler. A su juicio, el problema residencial es estructural y no puede solucionarse únicamente modificando las condiciones de los contratos.
No obstante, valora positivamente que las nuevas medidas incluyan incentivos para los propietarios, especialmente para aquellos que mantengan sus viviendas en el mercado de alquiler residencial a precios contenidos.
La oferta, en el centro
Las críticas de promotores y portales inmobiliarios sitúan la falta de oferta como uno de los principales retos del mercado de la vivienda. Mientras las nuevas medidas buscan proteger a los inquilinos y regular el alquiler, el sector reclama aumentar el número de viviendas disponibles.
El debate se centra ahora en cómo combinar la protección de los hogares vulnerables con una mayor oferta residencial y una regulación del mercado del alquiler.



