Carles Puigdemont ha reaccionado este martes desde Waterloo a la decisión del magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena de dejar provisionalmente sin efecto la orden nacional de busca, captura y detención que pesaba sobre él. El líder de Junts ha aprovechado su primera comparecencia tras conocerse la resolución para anunciar su voluntad de regresar y reivindicar la estrategia seguida desde que abandonó España en octubre de 2017.
«Decidimos ir al exilio para hacer política y vamos a volver de la misma manera», ha afirmado Puigdemont durante una breve intervención en la que no ha admitido preguntas. También ha aprovechado el momento para mofarse del Gobierno del Pedro Sánchez, al asegurar que «es la derrota de los poderes públicos españoles». Y es que hoy muchos en redes sociales han recordado el mensaje de Pedro Sánchez en 2019 sobre el líder del procés.
El expresidente de la Generalitat ha presentado el nuevo escenario judicial como una victoria del independentismo y ha calificado la aplicación de la amnistía de «derrota de los poderes públicos españoles». También ha reprochado a la Unión Europea la retirada de la inmunidad de los dirigentes independentistas.
Puigdemont ha dedicado lo que ha denominado «la victoria de la amnistía» a las familias de las personas condenadas o procesadas por el procés.
El giro del Constitucional
Las declaraciones llegan después de que el Tribunal Constitucional haya estimado el recurso de amparo de la exconsellera Dolors Bassa y haya ordenado al Tribunal Supremo dictar una nueva resolución en la que declare amnistiado el delito de malversación por el que fue condenada. La decisión fija una doctrina que puede resultar determinante para otros condenados y procesados por el procés cuyos recursos permanecen pendientes.
El Constitucional corrige así el criterio aplicado por el Supremo, que había rechazado amnistiar la malversación al considerar que los dirigentes independentistas obtuvieron un beneficio personal de carácter patrimonial, supuesto excluido de la aplicación de la ley.
La decisión, sin embargo, no ha sido unánime. Cinco magistrados han formulado un voto particular en el que reprochan al Constitucional haber suplantado al Supremo «en la apreciación de la amnistía» y critican el tono empleado respecto a la Sala Segunda.
Llarena retira provisionalmente la orden
Pocas horas después de conocerse el fallo, Pablo Llarena ha dejado sin efecto de manera inmediata las órdenes nacionales de busca, captura y detención de Puigdemont y de los exconsellers Antoni Comín y Lluís Puig. El instructor considera que la coincidencia sustancial entre los hechos y la cuestión jurídica examinada en el caso de Bassa permite apreciar que la sentencia constitucional puede afectar al fundamento sobre el que se mantenían las órdenes de detención.
La medida es, no obstante, provisional. Llarena ha precisado que su resolución no supone todavía declarar aplicable la amnistía a Puigdemont ni extinguir su posible responsabilidad penal. El magistrado decidirá definitivamente cuando pueda estudiar el contenido íntegro de la sentencia del Constitucional. Mientras tanto, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad ya han recibido la orden de no ejecutar ninguna detención basada en las medidas ahora suspendidas.
El nuevo escenario despeja así, al menos provisionalmente, uno de los principales obstáculos judiciales para el regreso a España de Puigdemont, que ha aprovechado la resolución para insistir en que mantiene el mismo planteamiento político con el que abandonó el país hace casi nueve años.
Las palabras de Puigdemont, presentando como una «derrota de los poderes públicos españoles» una situación derivada de la aplicación de la Ley de Amnistía, han provocado indignación y numerosas críticas en X. Usuarios, periodistas y representantes políticos han reaccionado especialmente a que el líder de Junts reivindique como una victoria el nuevo escenario judicial y anuncie su intención de regresar a España manteniendo intacto su discurso sobre el procés.



