Otro tiroteo en Barcelona. Ayer jueves, 11 de diciembre de 2025, sobre las 20 h, tres disparos rompieron la calma en la calle Espronceda, cruce con Avenida Meridiana (Sant Andreu). Un hombre de unos 30 años resultó herido de bala en las costillas y fue trasladado en estado grave al hospital, aunque ya está estable.
🔴 Els @Mossos busquen dos homes. S'han sentit tres trets. La gent s'ha amagat als bars. Hi ha una persona ferida, greu. @semgencat a lloc. Un nou tiroteig al mig del carrer a #Barcelona. @elcasocat https://t.co/5witqsPlAS
— Guillem Ramos-Salvat (@ramossalvat) December 11, 2025
Una discusión entre varios hombres, al parecer del Este de Europa, acabó en intercambio de disparos. Los dos agresores, también treintañeros, soltaron las pistolas y desaparecieron a pie. Los Mossos acordonaron la zona, recogieron casquillos y revisaron cámaras de seguridad. La principal línea de investigación es un ajuste de cuentas por narcotráfico.
ÚLTIMA HORA 22.30 h: Els Mossos busquen en aquests moments l’autor o els autors d’un tiroteig que hi ha hagut aquest vespre al carrer Espronceda de Barcelona.
— Sergi Maraña (@SergiMaranya) December 11, 2025
👉🏻 Una persona ha resultat ferida de gravetat. pic.twitter.com/Lf8ZjmLtoE
Hasta el 30 de noviembre de 2025, el Instituto de Seguridad Pública de Cataluña ya había registrado 47 tiroteos en la ciudad de Barcelona, lo que supone un incremento del 15 % respecto al mismo periodo de 2024. La mayoría de estos incidentes se concentran en distritos con alta actividad de narcotráfico como Ciutat Vella, Nou Barris, Sant Martí y, cada vez más, Sant Andreu.
Un hombre lucha por su vida en un hospital, dos pistoleros andan sueltos por la ciudad y los vecinos de Sant Andreu se acostaron ayer con miedo en el cuerpo y las persianas bajadas. Barcelona ya no puede seguir contando tiroteos como quien cuenta días de lluvia. Hace falta detener a los autores de una vez, desmantelar las redes que los arman y devolver la calle a la gente normal que solo quiere volver a casa tranquila. La paciencia se acabó: la ciudad exige seguridad de verdad, no más titulares que duelen.



