Los catalanes se han levantado este miércoles con la noticia de que el servicio de Rodalies queda suspendido hasta que Adif revise todo el entramado ferroviario tras el paso del temporal Harry. Un temporal que provocó este miércoles, según las primeras explicaciones, la caída de un muro de contención de un puente de la AP-7 sobre las vías de la R4, a la altura de Gelida. Contra este muro chocó un convoy de Rodalies, con el resultado del fallecimiento de un joven maquinista en prácticas. A la suspensión de este servicio se ha sumado también el corte de un tramo de la AP-7, justo donde se encuentra el puente que perdió el muro de contención. Ambas decisiones han sido acordadas entre las administraciones responsables de estas infraestructuras y, en estos momentos, se desconoce cuándo se recuperará la normalidad.
Esta situación ha provocado gran indignación. El presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, ha viajado esta mañana hasta Barcelona para reunirse con el centenar de maquinistas de Rodalies tras el accidente de la noche del martes. Un encuentro tenso en el que estos profesionales, además de trasladarle sus denuncias, han anunciado que van a la huelga, convocados por SEMAF para los maquinistas de toda España tras la tragedia de Adamuz. Según ha desvelado El Confidencial, los maquinistas han recriminado a Fernández Heredia no haber ordenado la suspensión del servicio de Rodalies el martes dada la gravedad del temporal Harry y le han anunciado que no se subirán a los trenes en estas condiciones. Ante la advertencia de la compañía de que negarse a trabajar «es motivo de despido», los maquinistas han entregado sus chalecos amarillos al presidente de Renfe y al director operativo de Rodalies, Josep Enric García Alemany.
Minuto de silencio
Los maquinistas y otros compañeros se han concentrado posteriormente en el vestíbulo de la estación de Sants para guardar un minuto de silencio por el maquinista fallecido en Gelida.
Se hunde la confianza en el transporte ferroviario
En lo político, las reacciones no se han hecho esperar. El portavoz del PP en Cataluña, Juan Fernández, ha criticado la gestión que está llevando a cabo Adif de la crisis. El ente público ha anunciado primero una reducción de la velocidad en el corredor del AVE Madrid-Barcelona, luego la ha cancelado y horas más tarde la ha vuelto a establecer. «Con estos bandazos, el gobierno está hundiendo la confianza en un servicio público que ha costado mucho construir», ha advertido Fernández.
Más responsabilidad
El secretario general de VOX y líder de este partido en Cataluña, Ignacio Garriga, también ha mostrado su indignación en redes sociales. Garriga ha exigido al Gobierno de Sánchez que deje de buscar excusas para explicar accidentes como el de Rodalies y que asuma «de una vez por todas» su responsabilidad.
Falta de información
La diputada de ERC Esther Capella ha calificado de «inadmisible» la falta de información que han sufrido los usuarios de Rodalies este miércoles y que «el Govern no haya previsto ningún medio de transporte alternativo».
La nueva normalidad
El expresidente Carles Puigdemont ha asegurado que Cataluña «va directa al bloqueo». En un mensaje publicado en X, el líder de Junts ha afirmado que «el caos» se ha convertido en «la nueva normalidad» y ha exigido el traspaso íntegro de Rodalies a la Generalitat. «La alternativa», ha añadido, «es el actual sistema deficiente, inseguro e imprevisible, que representa un infierno diario para miles de ciudadanos, donde pierden horas, salud y dinero, y una sangría económica constante para las empresas».
Medios alternativos
Rodalies se ha escudado en el temporal Harry para mantener suspendido el servicio y ha pedido a los usuarios que busquen medios de transporte alternativos.
Vuelta al teletrabajo
El Govern, por su parte, ha recomendado a los catalanes que teletrabajen desde casa o que busquen otras alternativas para poder desplazarse en un momento en el que nadie puede asegurar cuándo se retornará a la normalidad.





