La selección femenina de fútbol de Irán se encuentra en el centro de una polémica internacional después de que sus jugadoras se negaran a cantar el himno nacional durante la Copa Asiática femenina disputada en Australia. El gesto, interpretado como una protesta contra el régimen iraní, provocó una dura reacción de la televisión estatal del país, que las calificó públicamente como “traidoras en tiempos de guerra”.
El episodio fue difundido en redes sociales por activistas y periodistas que siguen la situación de los derechos de las mujeres en Irán. Entre ellos, la comentarista Elica Le Bon aseguró que, tras el incidente, se solicitó al Gobierno australiano que permitiera a las jugadoras permanecer temporalmente en el país debido al riesgo que podría suponer su regreso a Irán.
Sin embargo, según la información difundida en redes, la petición no habría prosperado. Las futbolistas habrían abandonado Australia rumbo a su país y, durante el trayecto en autobús hacia el aeropuerto, algunas de ellas habrían realizado gestos de auxilio a través de la ventana.
Las imágenes que circulan en internet muestran a varias jugadoras realizando la señal internacional de SOS con las manos, un gesto que muchos usuarios han interpretado como una petición de ayuda ante las posibles consecuencias que podrían enfrentar al regresar a Irán.
El caso ha vuelto a poner el foco sobre la situación de las deportistas iraníes, que en los últimos años han protagonizado diversos gestos de protesta en competiciones internacionales, especialmente en relación con la situación de los derechos de las mujeres en el país. El regreso de las jugadoras a Irán ha generado preocupación entre activistas y organizaciones internacionales, que temen posibles represalias por parte de las autoridades tras su gesto durante el torneo.



