El Govern ha aprobado un primer paquete de medidas para hacer frente a las consecuencias económicas y sociales derivadas del conflicto en Oriente Medio, con una movilización de recursos de hasta 400 millones de euros.
El objetivo es doble: por un lado, proteger a las familias y colectivos más vulnerables ante el aumento de precios, y por otro, reforzar la resiliencia del tejido empresarial catalán en un contexto de incertidumbre global.
Las medidas se estructuran en tres grandes bloques: apoyo económico a empresas (216 millones), protección social (30 millones) y aceleración de la transición energética (154 millones).
Ayudas a empresas y sectores afectados
El grueso de las medidas se destinará al ámbito económico, con líneas de financiación y ayudas directas a empresas, autónomos y sectores como el agrícola, pesquero y del transporte.
Entre las principales actuaciones destacan nuevas líneas de crédito del ICF y ACCIÓ para impulsar la internacionalización, préstamos en condiciones preferentes para empresas afectadas por el conflicto y ayudas a exportadores que hayan sufrido pérdidas o sobrecostes logísticos.
También se prevén ayudas para la descarbonización industrial, el impulso de nuevos mercados y el apoyo a transportistas y explotaciones agrarias afectados por el incremento del precio de los carburantes.
Medidas fiscales y alivio de costes
El Govern plantea además la exención temporal del impuesto sobre emisiones de CO₂ para vehículos ligeros de transporte de mercancías, como furgonetas o camiones de hasta 3,5 toneladas.
Asimismo, se prevé la suspensión durante nueve meses de las tasas para la emisión de titulaciones de pesca.
Protección a las familias
En el ámbito social, se creará una línea de ayudas para familias vulnerables afectadas por el impacto económico de la guerra, con el objetivo de garantizar el acceso a alimentos y suministros básicos.
También se reforzará el apoyo a los ayuntamientos para atender situaciones de urgencia social y se prevé una mayor inversión en transporte público ante el posible aumento de la demanda por el encarecimiento del combustible.
Apuesta por las energías renovables
El tercer eje del plan se centra en acelerar la transición energética, con nuevas líneas de financiación para proyectos de energías renovables y el impulso de comunidades energéticas y parques fotovoltaicos.
El Govern también prevé fomentar el biogás, simplificar los trámites para el autoconsumo y reforzar el despliegue del vehículo eléctrico.
Seguimiento del impacto económico
El Ejecutivo catalán ha encargado a la Agencia Catalana del Consumo el seguimiento de la evolución de los precios para evaluar el impacto de la crisis en las familias y en los beneficios empresariales.
Además, la comisión interdepartamental creada tras el estallido del conflicto continuará analizando la situación y proponiendo nuevas medidas en función de su evolución.



