El caso de Noelia Castillo ha provocado un encendido debate entre partidarios y contrarios a la eutanasia. En España se practicaron en 2024, del 2025 no hay datos, 426 eutanasias. Por contra se produjeron , oficialmente, 3.953 suicidios que acabaron en muerte pero con 70.000-80.000 intentos de los cuales entorno a 12.000 tuvieron secuelas graves con hospitalización.
Más allá de los argumentos más comunes a favor y en contra de la eutanasia existe una reflexión básica: no permitir la eutanasia, o el suicidio asistido, condena a muchas personas al suicidio mucho más traumático y con riesgos muy superiores a la muerte con ayuda médica, ya sea activa, eutanasia, o suministrando medicamentos, suicidio asistido.
Los datos son importantes para contextualizar los argumentos de unos y otros. Los partidarios de la eutanasia priorizan la defensa de la libertad individual para elegir el momento y la forma de morir. Los contrarios se centran en la protección colectiva a la vida y el miedo a abusos. Entre los contrarios destacan las personas religiosas. Cristianos, judíos o musulmanes la rechazan porque sólo Dios dispone de la vida.os.
Decisión personal
Entiendo los argumentos de los contrarios a la eutanasia y los respeto. Al final es cuestión de creencias personales. Y por ello debe prevalecer el argumento de permitir la eutanasia. Tan respetable es aferrarse a vivir como decidir dejar de hacerlo, libremente claro. El miedo a los abusos , con la legislación restrictiva que tenemos en España, es totalmente injustificado. El problema es al contrario: la legislación es demasiado restrictiva e implica un proceso excesivamente largo y complejo. Resumo mi punto de vista: si tú no quieres decidir el momento de tu muerte no lo hagas , pero no me lo impidas a mí , que si quiero.
No se trata de hacer apología de la eutanasia. Ni de fomentarla. Pero si de permitirla para quiénes quieran usarla. Y volviendo al caso de Noelia. Desde luego en personas jóvenes los requisitos para autorizar la eutanasia deben ser especialmente estrictos y deben evitar decisiones precipitadas o basadas en situaciones coyunturales. Para eso estan médicos y jueces.



