Las relaciones entre España y Estados Unidos atraviesan uno de sus momentos más delicados en años. El pulso mantenido por el Gobierno de Pedro Sánchez con la Administración de Donald Trump está empezando a tener consecuencias concretas, también en el terreno geopolítico.
El Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes ha incluido en un informe sobre gasto en seguridad nacional una referencia explícita a Ceuta y Melilla que marca un giro significativo, según recogen varios medios. El documento advierte de que ambas ciudades autónomas, «administradas por España», están «localizadas en territorio marroquí» y siguen siendo objeto de reclamación por parte de Marruecos. No se trata solo de una mención simbólica: el texto insta al secretario de Estado, Marco Rubio, a promover un acuerdo diplomático entre España y Marruecos sobre «el estatus futuro» de ambos enclaves.
Un acercamiento a las tesis de Rabat
El informe, elaborado por el congresista Mario Díaz-Balart, supone un paso más en el acercamiento de Washington a las posiciones de Rabat respecto a Ceuta y Melilla. En la práctica, cuestiona el statu quo actual y abre la puerta a una negociación que España siempre ha rechazado de plano.
Además, el documento detalla que Estados Unidos destina al menos 40 millones de dólares anuales a Marruecos en programas de cooperación en seguridad, lo que refuerza la alianza estratégica entre ambos países.
Tensión acumulada con Washington
Este movimiento llega en un contexto de creciente fricción entre Madrid y Washington. La negativa del Gobierno español a elevar el gasto en Defensa hasta el 5% del PIB, su rechazo a una intervención militar en Irán y su posición crítica con Israel —aliado clave de Estados Unidos— han deteriorado las relaciones bilaterales.
En paralelo, desde Israel se ha descartado por ahora respaldar las aspiraciones marroquíes sobre Ceuta y Melilla. La encargada de negocios de la embajada israelí en España aseguró recientemente que no es una cuestión relevante en el actual contexto de seguridad.
La posición de España
Por su parte, Sánchez ha defendido en reiteradas ocasiones la soberanía española sobre ambas ciudades. «Ceuta y Melilla son España, punto», afirmó en el Congreso de los Diputados, en línea con la posición histórica del Estado.
Sin embargo, el nuevo posicionamiento surgido en el Congreso estadounidense introduce un elemento de presión adicional en un escenario internacional cada vez más complejo para el Ejecutivo.
Un conflicto con raíces históricas
El informe también recuerda la larga relación entre Estados Unidos y Marruecos, que se remonta al tratado de amistad firmado en 1786, así como la historia de Ceuta y Melilla como territorios bajo soberanía española desde los siglos XV y XVII, respectivamente.
A pesar de ello, las reclamaciones marroquíes han persistido durante siglos y vuelven ahora al centro del tablero geopolítico, con el respaldo implícito de sectores influyentes en Washington.



