Todo está ya listo en Viena para la celebración este sábado de la final de Eurovisión 2026, que tendrá lugar en el Wiener Stadthalle de Viena y en la que no participará España. Tampoco lo harán Irlanda, Islandia, Países Bajos ni Eslovenia. El motivo: la decisión de la organización de mantener a Israel entre los participantes. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha publicado en sus redes sociales un mensaje para justificar la decisión de la Corporación de RTVE: «Por coherencia, responsabilidad y humanidad».
Sánchez ha asegurado que España no puede «permanecer indiferente ante lo que sigue ocurriendo en Gaza y en el Líbano«. Y ha subrayado que es necesario «plantarse ante la injusticia». El presidente ha señalado también que «el compromiso con los derechos humanos y con la legalidad internacional se expresa también a través de la cultura». Y ha recordado que, cuando Rusia invadió Ucrania, España apoyo que la primera fuera apartada del festival: «Esos principios deben aplicarse también cuando hablamos de Israel. No puede haber dobles estándares».
«Eurovisión nació para celebrar la diversidad del continente europeo», ha asegurado, «y frente a la guerra ilegal y también el genocidio, el silencio no es una opción».
La música no divide
El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, también ha defendido este viernes la decisión de España de no participar en Eurovisión 2026. Urtasun ha señalado que «la música no está dividiendo a la gente» sino que lo que lo está haciendo es «la decisión de no excluir a Israel de Eurovisión».
Altercados ante la actuación de Israel
Mientras tanto, Israel participará en la final con el artista Noam Bettan, cuyas actuaciones estos días han generado numerosos gritos entre el público asistente. La tensión ha llegado al extremo de que la seguridad del festival se ha llevado a varias personas esposadas.



