La doble intervención en privado y en público de Alberto Nuñez Feijóo con los empresarios catalanes del Cercle de Economía ha dejado una evidencia: la principal preocupación del presidente popular es taponar la fuga de votos hacia VOX. Piensa que la captación de voto socialista es ya limitada y depende exclusivamente de la desintegración del sanchismo. Cualquier gesto pactista, ya sea con el Gobierno o con los nacionalistas catalanes y vascos, no sólo no le va a dar más votos , sino que favorece el voto a Abascal.
Partiendo de la idea que hay que taponar la fuga de votos a VOX, la moción de censura no se negocia. O la aceptan los de Junts por su propio interés, prolongar el sanchismo favorece el crecimiento de Orriols, o va a ser que no. Feijóo no esta por una moción instrumental con un independiente a la cabeza, ni mucho menos por rendir pleitesía a Puigdemont visitando Waterloo. Sería visto como una debilidad y aprovechado por Abascal.
Calcula Feijóo que ofrecerle un cara a cara a Sánchez en estos momentos es una apuesta de riesgo. Sánchez esta contra las cuerdas, no hay porque ofrecerle un intercambio de golpes en el centro del ring por mucho que se sueñe con el K.O. Una victoria a los puntos es suficiente y si Sánchez arroja la toalla y convoca elecciones, bienvenidas.
Por lo demás la relación de empresarios asistentes expresa con claridad que el PP no es el partido preferido por la muestra. Junts y el PSC ganan por goleada en las grandes empresas públicas, privadas y mediopensionistas presentes.



