Recientemente se ha conocido la constitución de un nuevo partido: Democracia21 impulsado por Miriam González Durántez.
Una notas biográficas son imprescindibles para situar su proyecto político, hecho a su imagen y semejanza. Más adelante veremos la viabilidad electoral de su propuesta.
Su biografía define al partido
Miriam González Durántez (Olmedo, Valladolid, 1968) es abogada especializada en Derecho de la Unión Europea y comercio internacional, con una trayectoria profesional desarrollada durante más de tres décadas en instituciones europeas, el sector privado y organizaciones de la sociedad civil. No puede obviarse en su presentación ser la esposa de Nick Clegg antiguo vice primer ministro del reino Unido y líder del Partido Liberal Demócrata.
Paralelamente a su actividad profesional ha desarrollado una intensa labor en iniciativas de interés público. En 2016 impulsó la organización Inspiring Girls International, dedicada a fomentar el liderazgo femenino entre las jóvenes, y en 2023 creó la plataforma cívica España Mejor, concebida como un espacio de participación ciudadana para elaborar propuestas de regeneración institucional, buen gobierno y modernización del Estado promoviendo un Código Ético para las instituciones públicas.
El nuevo partido Democracia 21, ha sido concebido como un instrumento para trasladar esas propuestas al ámbito político. Según su entorno, el registro constituye un paso administrativo previo mientras se decide definitivamente la puesta en marcha del proyecto político de cara a las próximas elecciones generales.
Su propuesta pretende ocupar un espacio político de carácter liberal y reformista, centrado en la regeneración democrática, el fortalecimiento institucional, la calidad de la gestión pública, la competitividad económica y la participación activa de la sociedad civil, evitando situarse en los ejes tradicionales de confrontación ideológica.
¿Hay espacio para una tercera vía entre PSOE Y PP?
La decisión de constituir el partido culmina más de un año de contactos en toda España valorando si existe un espacio electoral para una oferta de moderación centrada en la regeneración democrática de las Instituciones. La acogida de su discurso en círculos reducidos e ilustrados siempre ha sido muy positiva. La gran pregunta, cuya respuesta tampoco tiene clara la promotora del partido, según las propias declaraciones de su entorno, es sí en las próximas elecciones generales se vislumbra un espacio electoral suficiente como para obtener representación en el Congreso. Por un lado la creciente polarización podría suponer la existencia de un sector de votantes, básicamente votantes socialistas críticos con el Gobierno, que no quieren dar el paso de votar al PP y que , presumiblemente , acabarían en la abstención o el voto en blanco o nulo si no hay una nueva alternativa a la que votar. Por otro lado esta misma polarización convertirán las próximas elecciones en un plebiscito sobre Sánchez. En este marco las posibilidades de un nuevo partido como Democracia 21 pierden fuerza. Las dudas que ha expresado la nueva formación son, sin duda, perfectamente entendibles. El recuerdo de la Operación Reformista de Roca Junyent es inevitable. En cambio el parecido con Ciudadanos es más remoto. Ciudadanos dio el salto a la política española tras afirmarse como partido defensor de la Constitución y el bilingüismo en Cataluña. Albert Rivera ya era un líder conocido en toda España antes de dar el salto de Cataluña a la política estatal.
El nuevo partido se presentaría, imagino, como un partido de cambio, regeneración, pero a la vez como fuente de desenganchar al PP de VOX y, porqué no, como punto de unión de un gobierno social conservador al estilo alemán. Como ya he dicho un discurso bien recibido en círculos profesionales , pero ¿ con gancho suficiente cuando lo que esta en juego es salvar o acabar con Sánchez?
Además quedan pocos meses para unas elecciones que según todos los indicios serán en el último trimestre de este año o primero de 2027. Organizar un partido en toda España de la nada en tan corto espacio de tiempo es una tarea hercúlea.
Madrid como única plaza con opciones
En mi opinión esta opción «reformista» tiene muy escasas posibilidades de implantarse, al menos a corto plazo, en el conjunto de España. Sin duda Madrid, por el número de diputados en juego que permiten obtener representación con alcanzar el umbral del 3% y por la especial polarización que se vive en la capital, sin que existan opciones como las nacionalistas que si se dan , por ejemplo en Barcelona. es el lugar ideal para que un partido como Democracia 21 pueda obtener por lo menos un escaño que le permita edificar un proyecto con representación en el Congreso. Es por ello que, caso de presentarse, y no acabar coaligándose, presumiblemente con el PP, centrar todos los esfuerzos y recursos en Madrid me parecería una opción inteligente.
Veremos tras el verano que decide Miriam González , en todo caso es positivo que por lo menos se plantee la existencia de un partido político centrado en la regeneración democrática, cuya necesidad nadie discute, y alejado de los discursos populistas de derecha o izquierda al uso.



