El pleno de la Cambra de Comerç de Barcelona ha aprobado ampliar de dos a diez las sillas de plata tras una votación muy ajustada que acabó en empate, con 29 votos a favor y 29 en contra. La medida salió adelante gracias al voto de calidad del presidente de la institución, Josep Santacreu.
La decisión supone el primer gran momento de tensión del mandato de Santacreu, que defendía junto al comité ejecutivo de la institución aumentar la presencia de las grandes empresas para reflejar mejor su peso en la economía catalana.
Más peso para las grandes empresas
Los defensores de la ampliación consideran que las grandes empresas tienen un peso económico en Catalunya superior a su representación actual dentro de la Cambra. Por ello, la dirección de la institución apuesta por aumentar de dos a diez las sillas de plata, reservadas a compañías con una mayor aportación voluntaria.
Estas empresas aportan 75.000 euros al año y, según la Cambra, su incorporación permitirá reforzar los recursos de la institución y ampliar la participación del tejido empresarial.
Rechazo de Eines de País y Pimec
La ampliación de las sillas de plata contó con el rechazo de Eines de País, que considera que la medida resta peso a los representantes elegidos por sufragio y supone una “anomalía democrática”. La candidatura recuerda que durante su mandato al frente de la Cambra redujo estas posiciones de 14 a dos.
Toni Fitó, exvicepresidente de la Cambra y actual miembro del pleno, rechazó el argumento de la falta de representación de las grandes empresas y defendió que estas ya cuentan con presencia a través de otros espacios dentro de la institución.
También se opuso Pimec, una decisión que rompió su hasta ahora apoyo a Santacreu. La patronal defiende que el aumento de estas sillas favorece a las grandes empresas frente a las pymes, que representan la mayoría del tejido empresarial catalán.
Pimec apuesta por el voto
Pimec afirmó que respeta la decisión del pleno, aunque seguirá defendiendo una Cambra plural y representativa para todo el tejido empresarial. La patronal de Antoni Cañete insistió en que la representación debe basarse principalmente en el voto y en un modelo de gobernanza democrático.
Nuevo equilibrio en el pleno
La ampliación de las sillas de plata cambiará la distribución del pleno de la Cambra, que mantendrá sus 60 miembros. Hasta ahora, el órgano estaba formado por 52 representantes elegidos por sufragio, seis miembros designados por las patronales Foment y Pimec, y dos empresas de mayor aportación: CriteriaCaixa y el RACC.
Con el nuevo reparto, los representantes elegidos por votación pasarán de 52 a 44 para dar entrada a las nuevas sillas de plata, mientras que Foment y Pimec mantendrán sus tres representantes cada una.
El cambio plantea un nuevo debate sobre el equilibrio entre la representación democrática y la influencia de las grandes empresas dentro de la Cambra de Barcelona.



