El cordón sanitario de Junts a Orriols se desmorona

David Madi se une a los post convergentes que piden acuerdos con AC

Sílvia Orriols
Sílvia Orriols

A medida que las encuestas encumbran al partido de Orriols, las reticencias hacia cualquier tipo de pacto con AC se resquebrajan. Al menos entre opinadores e ideólogos de la derecha nacionalista tradicionalmente vinculados a CDC primero y a Junts después, aunque en este caso con mayores discrepancias motivadas por las veleidades izquierdistas/woke de algunos de sus dirigentes. Y es que Junts y lo que representa no quiere desaparecer de muchos municipios y tener un papel marginal en política catalana. Confiar en que la vuelta de Puigdemont permita la remontada es una idea que pocos comparten en la intimidad.

David Madí ha dicho recientemente que no es partidario de los cordones sanitarios y que puede haber acuerdos con Aliança Catalana (AC) que funcionen (y otros que no). Lo afirmó en una entrevista a La Vanguardia (10 de agosto de 2026). Circunscribe la idea al ámbito municipal pero tambikén reivindica “avanzar” en la política catalana. Madí es empresario, exdirigente de CDC (portavoz y cargos en gobiernos de Pujol) y figura influyente en el entorno histórico del espacio que hoy representa Junts.

También Pilar Rahola, periodista y analista cercana al independentismo y al entorno de Junts, ha roto en varias ocasiones con el discurso oficial de aislamiento/demonización de AC/Sílvia Orriols.

  • En 2023, cuando se discutía el “cordón sanitario” en Ripoll tras las municipales, criticó abiertamente la estrategia: en lugar de aislar a la lista más votada, los partidos deberían hablar de los problemas que plantea Orriols y no taparlos con “buenismo”. Se enfrentó en redes a diputados de ERC que hablaban de “normalizar la extrema derecha”.
  • Ha defendido a Orriols frente a acusaciones de “nazi” (por ejemplo, en 2024 contra un diputado de los Comuns) y ha criticado la banalización del nazismo.
  • En su artículo de opinión “El espejo de Aliança” (El Periódico, noviembre 2025), analiza el auge de AC como producto del fracaso del procés, de la decepción ciudadana y de que los partidos tradicionales han abandonado temas como inmigración, seguridad, multirreincidencia e islamismo/salafismo por corrección política. Señala que AC absorbe votos de casi todo el espectro precisamente por plantear estos temas “desacomplejada” (aunque con populismo). No es un aval explícito de pactos, pero sí una explicación que rechaza la simple demonización y señala la responsabilidad de los partidos establecidos.
  • Ambas (Rahola y Orriols) han coincidido en la defensa de Israel y han denunciado amenazas por ello.

Otras personas cercanas a Junts o al espacio postconvergente

No son las únicas voces.

  • Artur Mas (expresident y figura histórica de CDC/CiU): ha dicho que los cordones sanitarios son un error porque victimizan y hacen crecer a estos partidos (ejemplo de Ripoll). Ha abierto la puerta a un acercamiento o a no cerrar puertas a acuerdos con AC, especialmente en el contexto municipal y del auge en encuestas.
  • Alcaldes de Junts (especialmente de la Catalunya central, Maresme y Girona): en 2025 trasladaron a la dirección (Turull) su preocupación por el avance de AC a su costa y pidieron levantar o suavizar el veto total, aunque sin abrirse necesariamente a negociar de forma abierta. Algunos negaron después haber pedido un cambio radical.
  • Otras figuras o sectores internos (por ejemplo, Héctor López Bofill en debates públicos) han defendido que, para volver a gobernar en clave independentista, podría ser necesario pactar con AC.
  • Es evidente que hay división en Junts: la dirección oficial ha mantenido el cordón (junto a PSC, ERC, Comuns y CUP desde 2024), pero el pragmatismo municipal, el auge de AC en sondeos (a menudo a costa de Junts) y el descenso del apoyo ciudadano a los cordones sanitarios generan fisuras cada vez más notorias.

Desde Junts son conscientes que la alianza con AC les permitirá conservar cuotas de poder que por si solos sería imposible. Reproducir la relación PP-VOX se da por sentado. La diferencia es que tal y como van las encuestas, y la dinámica política, AC puede ser el partido más fuerte y Junts la muleta. Y claro quizás AC quiera incluir en sus acuerdos a VOX o PP ,y no depender en exclusiva de Junts , cuyo objetivo, lógico, es reducir al máximo a su rival más directo.

Francesc Moreno
Francesc Moreno
Abogado y editor. Ha sido profesor de derecho financiero en la UAB y derecho mercantil en la UB. Fundador de cronicaglobal.com y SCC .

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