El eclipse total no solo cambiará el aspecto del cielo y del paisaje, sino también nuestra percepción de los colores. La disminución repentina de la luz provocará el llamado efecto Purkinje, por el que los tonos rojos pierden luminosidad mientras que los verdes y azulados ganan protagonismo.
El fenómeno podrá comprobarse fácilmente durante el eclipse: una prenda roja puede parecer más apagada a medida que oscurece, mientras que una verde o azul puede destacar con mayor intensidad.
La retina, clave
La clave está en la retina, que cuenta con dos tipos de receptores: los conos, que permiten distinguir los colores con buena iluminación, y los bastones, que actúan cuando hay poca luz y son menos sensibles a las tonalidades.
A medida que oscurece, los bastones ganan protagonismo y la sensibilidad del ojo se desplaza hacia las longitudes de onda más cercanas al azul. Por eso, en condiciones de poca luz, los colores fríos pueden parecer más brillantes, mientras que los rojos pierden intensidad.
Un laboratorio natural
El efecto Purkinje también aparece al anochecer, aunque de forma tan gradual que suele pasar desapercibido. Durante un eclipse, en cambio, el cambio de luz se produce en pocos minutos, haciendo que el fenómeno sea mucho más visible.
La transformación será especialmente evidente durante la fase de totalidad, cuando la desaparición del Sol reduzca drásticamente la iluminación y el paisaje pueda adquirir tonos más fríos y apagados. La intensidad del efecto variará según cada persona y será más fácil de apreciar en elementos de colores vivos, como la ropa, las flores o las señales.
Más de 200 años
El fenómeno debe su nombre al científico checo Jan Evangelista Purkinje, quien en 1819 observó que los colores cambiaban de luminosidad según la cantidad de luz. Comprobó que el rojo de las flores perdía intensidad al anochecer, mientras que el verde de las hojas parecía destacar más.
Sus observaciones permitieron entender que el ojo adapta su funcionamiento a las distintas condiciones de iluminación, dando origen al conocido efecto Purkinje.
Una experiencia al alcance
Más de dos siglos después, el eclipse permitirá experimentar este fenómeno de forma sencilla: basta con observar cómo cambia la apariencia de prendas rojas, verdes o azules a medida que disminuye la luz.
Así, el eclipse no solo ofrecerá un espectáculo en el cielo, sino también la oportunidad de comprobar cómo nuestros ojos se adaptan rápidamente a los cambios de iluminación.



