Los Mossos d’Esquadra investigan el hallazgo del cadáver de un hombre de unos 75 años que llevaba cerca de dos años muerto en su vivienda de la urbanización Can Ros, en Cabrera d’Anoia (l’Anoia). Los vecinos alertaron a los servicios de emergencia tras comprobar que la familia apenas salía de casa, aunque seguían escuchando ruidos en el interior.
El cadáver, tapado
Cuando los agentes acudieron a la vivienda, la mujer del fallecido, de 59 años, les abrió la puerta. En el interior también se encontraba su hija, de 22 años.
Los policías localizaron el cuerpo del hombre en el comedor, cubierto con una sábana y en avanzado estado de descomposición. Según las primeras informaciones, la mujer explicó que su marido había fallecido en 2024 mientras estaba sentado en el sofá y que desde entonces no habían trasladado el cuerpo.
Una casa insalubre
El estado de la vivienda también llamó la atención de los investigadores, que encontraron abundante vegetación y falta de mantenimiento en el exterior, además de acumulación de objetos y suciedad en el interior. Los vecinos, por su parte, señalaron que un vehículo de la familia llevaba años estacionado en el mismo lugar.
Sin signos de violencia
Los Mossos señalan que el cadáver no presentaba signos externos de violencia, aunque la autopsia deberá determinar la causa de la muerte. Los investigadores han activado a los servicios forenses y a la Policía Científica. El cuerpo, además, no estaba completo, una circunstancia que todavía se investiga.
Madre e hija, al hospital
La mujer y su hija fueron trasladadas a un hospital para una revisión médica y recibir atención psicológica. Según las primeras informaciones, ambas sufrían problemas que podrían haber favorecido su aislamiento y la prolongada convivencia con el cadáver.
Aisladas desde la pandemia
Según los vecinos, madre e hija vivían prácticamente aisladas desde la pandemia. Hacían sus compras por internet y recogían los paquetes durante la noche, manteniendo apenas contacto con el resto de residentes de la urbanización.
Investigación abierta
La Unitat d’Investigació de la comisaría de Igualada se ha hecho cargo del caso. La autopsia y el resto de diligencias deberán esclarecer las causas de la muerte y determinar si existe algún tipo de responsabilidad penal.



