Catalunya se prepara para un cambio radical de tiempo con la llegada de lluvias, tormentas y temperaturas más propias del otoño. El calor de las últimas semanas llega a su fin y la próxima semana marcará un giro en la meteorología catalana.
Tras un verano largo y cálido, la inestabilidad ganará protagonismo, aunque todavía podrían darse algunos episodios puntuales de temperaturas altas durante el otoño.
Domingo suave
Este domingo, Catalunya mantendrá un ambiente suave, aunque con más nubosidad e inestabilidad, especialmente en la costa. Podrían aparecer algunas lloviznas y chubascos, sobre todo en el Pirineo occidental.
Las temperaturas seguirán siendo altas para finales de septiembre, con máximas de 25 a 30 ºC y valores algo superiores en las comarcas de Ponent.
Más inestabilidad
La semana empezará con más inestabilidad debido al debilitamiento del anticiclón y la llegada de una borrasca atlántica. Se esperan chubascos irregulares, especialmente en la costa y el prelitoral, además de alguna tormenta en Tarragona.
Aunque las lluvias serán generalmente débiles y dispersas, marcarán el inicio de un cambio de tiempo más acusado durante los próximos días.
Martes, día clave
El martes se perfila como el día más inestable de la semana, con lluvias y tormentas en buena parte de Catalunya, especialmente en el litoral y en las provincias de Barcelona y Girona.
Los chubascos podrían ser intensos o torrenciales y dejar mucha agua en poco tiempo. Además, las temperaturas bajarán de forma notable, con máximas por debajo de los 25 ºC, dando paso a un ambiente claramente otoñal.
Noches suaves
Aunque las temperaturas bajarán durante el día, las noches seguirán siendo suaves. La nubosidad y la humedad mantendrán las mínimas elevadas, con posibilidad de noches tropicales tardías, especialmente en zonas costeras.
Tregua el miércoles
El miércoles llegará una tregua temporal, con más claros y una ligera subida de las temperaturas, aunque aún podrían caer algunos chubascos en el Empordà y la Costa Brava.
La estabilidad durará poco: con la llegada de octubre podrían regresar las lluvias y tormentas, junto con un nuevo descenso térmico.
El Mediterráneo, clave
La elevada temperatura del Mediterráneo será uno de los factores a vigilar. El agua cálida aporta más humedad a la atmósfera y puede favorecer lluvias más intensas durante los episodios de inestabilidad.
Por ello, habrá que prestar especial atención al litoral y prelitoral catalán, donde algunas tormentas podrían descargar con fuerza.
Otoño más largo
La llegada de las lluvias no supondrá el fin definitivo del calor. Durante el otoño todavía podrían aparecer episodios cálidos, aunque el tiempo tenderá a ser cada vez más otoñal, con más lluvias y temperaturas más suaves.
A más largo plazo, se plantea un otoño posiblemente largo y un invierno suave, aunque estas previsiones tienen mayor incertidumbre y podrían cambiar en las próximas semanas.
Paraguas preparados
El mensaje para los próximos días es claro: paraguas y manga larga preparados. Catalunya se despide poco a poco del ambiente veraniego y encara una semana marcada por lluvias, tormentas, inestabilidad y un descenso de las temperaturas que traerá, finalmente, un ambiente plenamente otoñal.



