Aliança Catalana siempre dijo que no se presentaría a las generales, pero muchos no lo creían. Orriols lo justifica de forma nítida en una entrevista a La Vanguardia (19 de octubre): “Porque no somos españoles. No hemos venido a condicionar la política de los españoles y de la misma manera que no participamos en las elecciones italianas o alemanas, no participamos de unas elecciones en un país que no es el nuestro”. La formación se circunscribe exclusivamente al ámbito catalán, aunque no renuncia a presentarse en Valencia, Baleares o en municipios de habla catalana, aunque no utilliza el concepto de Paisos Catalanas, y ha anunciado que modificará sus estatutos para prohibir expresamente esa vía.
Esta decisión deja “huérfanos” a cientos de miles de votantes potenciales que las encuestas sitúan entre el 15 % y el 18 % en unas hipotéticas autonómicas (hasta 30 escaños en algunos sondeos). Orriols no recomienda a quién votar en las generales precisamente porque ese electorado es amplio y diverso. En una entrevista reciente en Ràdio 4 (24 de octubre) lo explicó con claridad: “Los votantes no son propiedad privada de Aliança Catalana. Son personas libres con criterio propio que en cada momento o proceso electoral emiten su voto. No cedemos votos a nadie”.
Ahí entra el voto dual. Orriols considera compatible votar a AC en las elecciones autonómicas o municipales y a VOX (o a cualquier otro partido) en las generales. Preguntada si ve contradicción, respondió: “Creo que no. Ellos, en el marco de las elecciones españolas, hacen confianza a quien crean conveniente, y en el marco del Principado de Catalunya nos hacen confianza a nosotros”. Añadió que es probable que una parte de sus simpatizantes vote a VOX, otros a Junts y otros a distintas formaciones.
Esta postura encaja con el perfil real de su electorado. Diversos análisis y barómetros (CEO y otros) muestran que una parte significativa de quienes declaran intención de voto a AC no son independentistas ni siquiera nacionalistas catalanes. Muchos priorizan la seguridad y el control migratorio por encima del eje nacional. Para ese segmento, el voto a AC en Catalunya (donde puede ser más “útil” o expresivo en el ámbito local/autonómico) es perfectamente compatible con el voto a VOX en las generales, donde el partido de Abascal es la opción más nítida en materia antiinmigración a escala estatal. Al mismo tiempo, Orriols deja abierta la puerta a Junts u otros partidos, lo que le permite mantener a quienes sí son independentistas.
La clave de la estrategia de Orriols es aglutinar a gente ideológicamente distinta alrededor de un único punto de encuentro: la oposición a la inmigración. Al no recomendar voto y legitimar el voto dual, evita forzar a su base a elegir entre identidades (catalanista vs. españolista) y maximiza el atractivo de AC en el terreno donde sí se presenta.
En la práctica, la ausencia de AC en las generales beneficia especialmente a VOX en Cataluña (según varios análisis de transferencias de voto), aunque también puede amortiguar parcialmente la caída de Junts. La paradoja es aparente: un partido independentista de extrema derecha puede alimentar, sin contradicción declarada, el voto a un partido españolista de extrema derecha cuando el denominador común es la radicalidad antiinmigración
Impacto en las generales del 29-N
Al no presentarse AC, esos votantes se redistribuyen. El efecto más destacado es el “efecto rebote” hacia VOX:
- VOX recupera (y amplía) los votos que AC le quitaba en el ámbito catalán. Análisis del barómetro del CEO muestran que la ausencia de AC explica buena parte del salto proyectado de VOX en Cataluña: de 2 escaños en 2023 a 5-6 (triplicando). Otras transferencias (solo ≈13 % del PP) no bastan para explicar ese crecimiento; el resto llega de “otros”, identificados como votantes potenciales de AC que priorizan inmigración/seguridad.
- Junts también se beneficia al retener votos que habrían ido a AC (segunda opción preferida de muchos simpatizantes de Orriols). Sin embargo, el saldo neto es más modesto o incluso negativo en algunas proyecciones (de 7 escaños a 4-5 en algunos modelos del CEO), porque Junts pierde hacia ERC, PSC y otros. En sondeos nacionales (NC Report, etc.)tras frenar los decretos de vivienda de Sánchez, Junts subía a 10-11 escaños, pero todo indica que fue un impulso coyuntural que tiende a desaparecer.
- Una parte relevante puede abstenerse (tradición catalana de abstención diferencial) o votar en blanco, especialmente entre los independentistas más “puros” de AC.
CONCLUSIÓN
La estrategia de Orriols de no presentarse a las generales refuerza su discurso independentista a la par que le permite aglutinar todo el voto antinmigración. Por eso en las encuestas concentra votos provenientes de la abstención , nuevos votantes, Vox, Junts, pero también , en menor cuantía, de PP, PSC o ERC.



