Las críticas de Junts per Catalunya al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se han intensificado tras su reciente visita a Barcelona en el marco de la cumbre bilateral entre España y Brasil.
Desde el entorno del partido, voces como la de Pilar Rahola han elevado el tono, calificando al líder socialista de “una estafa permanente” y acusándolo de utilizar la ciudad como escaparate político.
Tensiones políticas
Durante su estancia, Sánchez evitó pronunciarse sobre cuestiones clave como la cesión del IRPF a Catalunya. Tampoco abordó las acusaciones de racismo vertidas por la vicepresidenta Yolanda Díaz contra Junts per Catalunya, lo que ha contribuido a aumentar la tensión política.
Debate en redes
En paralelo, las críticas también se han trasladado al ámbito digital, donde distintos usuarios han señalado contradicciones en la estrategia del partido:
El mensaje apunta al contraste entre el discurso de confrontación y la presencia de perfiles vinculados al partido en estructuras estatales, así como al crecimiento de figuras como Sílvia Orriols dentro del espacio independentista.



