La vicepresidenta segunda del Gobierno y líder de Sumar, Yolanda Díaz, ha generado un fuerte choque político tras afirmar en una entrevista en Onda Cero con el periodista Carlos Alsina que Junts per Catalunya “ha sido siempre racista y clasista”.
Díaz rechazó además considerar a la formación de Carles Puigdemont como un partido “progresista” y sostuvo que esa caracterización “no la ha hecho nunca y no se le pasa por la cabeza”, insistiendo en que su valoración se mantiene “desde siempre”.
Contexto político
Las declaraciones se produjeron en el contexto de un debate sobre política migratoria, especialmente en relación con la propuesta de Junts de transferir a la Generalitat de Cataluña competencias en materia de inmigración.
Díaz vinculó estas posiciones con el carácter “racista” y “clasista” que atribuye a la formación independentista, en contraste con el espacio político de izquierdas que representa Sumar.
Preguntada por la aparente contradicción entre estas críticas y la necesidad de alcanzar acuerdos parlamentarios con Junts para garantizar la investidura y la estabilidad del Gobierno, Díaz defendió la lógica del sistema parlamentario, en el que pueden alcanzarse pactos puntuales en función de la aritmética parlamentaria.
Posición sobre política internacional y el PP
Durante la misma entrevista, la vicepresidenta también fue interrogada sobre cuestiones de política internacional, como la situación de los derechos humanos en China. Díaz evitó una valoración directa y se remitió a los informes elaborados por Naciones Unidas.
Asimismo, cargó contra el Partido Popular, al que describió como un proyecto político “inexistente”, y volvió a encuadrar a PP, Vox y Junts dentro de lo que Sumar denomina “las tres derechas” del Congreso.
Reacciones de Junts
Las declaraciones provocaron una reacción inmediata de Junts, que anunció la suspensión de relaciones con Sumar hasta que se produzca una rectificación pública.
El expresidente catalán y líder de Junts, Carles Puigdemont, respondió con dureza acusando a Díaz de “manipular exactamente como Trump” y de mostrar “bajeza moral”. Además, reprochó a la vicepresidenta que “la próxima vez pida los votos al PP” para mantenerse en el Gobierno.
Pregunta sobre Rufián y la izquierda
En otro momento de la entrevista, Yolanda Díaz fue preguntada por la posibilidad de que el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, pudiera liderar un nuevo espacio político de la izquierda, pese a su voto en contra de la reforma laboral.
La vicepresidenta evitó pronunciarse directamente sobre esta hipótesis y defendió la acción del Gobierno de Pedro Sánchez, al que atribuyó la puesta en marcha de “cambios positivos para el Estado”, aunque reconoció que “quedan muchas cosas por hacer”.
Díaz también aludió al debate interno en la izquierda sobre la participación en los gobiernos y defendió esa presencia institucional: “Yo sé muy bien que, como la política es importante, claro que vale la pena estar en los gobiernos”, afirmó.
Impacto en la estabilidad
El enfrentamiento abre un nuevo foco de tensión en el complejo equilibrio parlamentario del Ejecutivo de coalición entre el PSOE y Sumar, que en varias ocasiones depende del apoyo de Junts para sacar adelante iniciativas clave, como la prórroga de medidas relacionadas con el control de los alquileres.
Junts ya había mostrado en el pasado reticencias ante determinadas propuestas legislativas, por lo que la decisión de suspender relaciones añade incertidumbre al margen de negociación del Gobierno en el Congreso.



