Una historia cargada de emoción ha conmovido a millones de usuarios después de que el empresario tecnológico Elon Musk respondiera públicamente a las preguntas de una joven de 15 años que falleció antes de poder cumplir su sueño de conocerlo.
Liv Perrotto, quien padecía cáncer, había expresado su deseo de conversar con el CEO de Tesla en sus últimos días.
Su último deseo
Según relató el comentarista Glenn Beck, la joven tuvo la oportunidad de hablar con Musk, pero estaba demasiado débil y le pidió posponer la llamada.
Perrotto falleció poco después, dejando en su mesita de noche una libreta con ocho preguntas escritas a mano dirigidas al empresario. Su madre, Rebecca, compartió estas preguntas con la esperanza de que algún día fueran respondidas.
Impacto en X
La historia fue difundida en la red social X, donde rápidamente se viralizó, alcanzando cerca de dos millones de visualizaciones y generando miles de reacciones.
Las preguntas de Liv combinaban temas empresariales y cultura pop: desde planes de negocio de Tesla hasta curiosidades personales del magnate.
Las respuestas de Musk
Días después, Musk respondió directamente a la publicación, contestando una por una todas las preguntas.
Confirmó que no planea fabricar su propio teléfono, pero sí expandir el Tesla Diner y añadir nuevos juegos a sus vehículos. Además, reveló que su anime favorito es Your Name y que ha visitado Japón en varias ocasiones.
Un gesto final
En su última pregunta, Liv pidió que “Asteroid”, un peluche con forma de perro Shiba Inu diseñado por ella para la misión Polaris Dawn, se convirtiera en la mascota oficial de SpaceX.
Musk aceptó con un sencillo “OK”, convirtiendo su creación en un homenaje simbólico dentro de la compañía.
Reacción familiar
Tras la respuesta del empresario, la madre de Liv expresó su emoción con un mensaje breve pero conmovedor: “Ojalá estuviera aquí para ver esto”.
La historia se ha convertido en un fenómeno viral que refleja cómo un gesto puede trascender incluso después de la pérdida.



