La Feria de Abril vuelve a situarse en el centro del debate público, por el creciente protagonismo de los influencers en el Real de Sevilla. Las redes sociales se han llenado estos días de imágenes de trajes de flamenca, farolillos y copas de rebujito, mientras la masificación y la “puesta en escena” digital de la fiesta reabren una polémica que ya se repite cada año.
En esta edición, parte de la controversia ha surgido en torno a la presencia de creadores de contenido que viajan a Sevilla para mostrar sus estilismos y generar contenido en Instagram y TikTok. Algunos asistentes y usuarios en redes sociales critican que la feria se esté convirtiendo en un escaparate más que en una celebración tradicional, y que la afluencia de influencers contribuye a la saturación del recinto.
Mensajes de rechazo
Uno de los elementos más comentados ha sido la aparición de pegatinas con mensajes como “Influencers fuera de Sevilla” en jarras de rebujito y en distintas zonas del Real, reflejando el malestar de una parte del público. El debate se centra en si la presencia de creadores de contenido desvirtúa o simplemente amplifica la visibilidad del evento.
Influencers sevillanos
Influencers locales han defendido su presencia siempre que exista respeto hacia la fiesta y sus normas no escritas. En un vídeo difundido en redes, la influencer sevillana Fabiana Sevillano señalaba que “la gente puede venir siempre que sea consciente y respete la Feria”. En la misma línea, otros creadores como Alejandro Villamizar recogen opiniones similares de compañeros del sector.
La polémica de las fotos
Otro foco de controversia ha sido la práctica de algunas influencers de hacerse fotos en Sevilla vestidas de flamenca sin acudir realmente al recinto ferial. La creadora Lola Lolita ha sido una de las más señaladas en redes sociales tras publicar imágenes en la ciudad sin pasar por la Feria, lo que ha generado críticas.
El debate gira en torno a si estas publicaciones contribuyen a la difusión cultural del evento o si, por el contrario, reducen la feria a un escenario fotográfico desvinculado de su esencia.
La Feria como escaparate digital
Los influencers han convertido la Feria en una parada obligatoria dentro del calendario de festivales y eventos virales. Marcas de moda y firmas de flamenca también han encontrado en este fenómeno una oportunidad para visibilizar sus diseños a través de colaboraciones con creadoras digitales.
Firmas como Notelodigo, Aires de Feria o Aurora Gaviño han vestido a numerosas influencers, consolidando la Feria como un espacio donde la moda, la tradición y la estrategia digital se entrelazan.
Tradición frente a modernidad
La Feria de Abril reúne cada año a visitantes anónimos junto a rostros conocidos, lo que ha intensificado el debate sobre el papel de los influencers en el Real. Mientras algunos defienden su presencia siempre que respeten la tradición y las normas implícitas del evento, otros consideran que su participación contribuye a transformar la feria en un escenario orientado a la creación de contenido y a su difusión en redes sociales.



