La Agència de Ciberseguretat de Catalunya ha hecho pública su memoria de actividad de 2025, revelando una cifra preocupante: la gestión de 6.544 ciberincidentes, lo que supone un incremento del 94% respecto al año anterior. A pesar del aumento en el volumen de ataques, la mejora en los sistemas de detección temprana ha permitido que la mayoría sean de bajo impacto y que los incidentes graves se reduzcan en un 21%.
Universidades y hospitales: los principales objetivos
El informe destaca que los delincuentes han puesto su foco en sectores críticos y vulnerables. El ámbito universitariolidera la lista con 2.931 casos registrados, seguido muy de cerca por el sector sanitario (2.162 casos) y la propia Administración de la Generalitat.
Para contrarrestar esta tendencia, la Agencia ha integrado bajo su paraguas de protección a 93 nuevos centros sociosanitarios y de salud mental, garantizando una defensa homogénea en todo el sistema público de salud (SISCAT). Actualmente, un total de 331 entidades ya reciben protección directa del organismo.
Bloqueo masivo: 7.000 millones de ataques detenidos
La magnitud de la amenaza es global. Durante 2025, se detectaron más de 9.100 millones de intentos de ataque contra sistemas catalanes. La robustez de los muros perimetrales permitió bloquear de forma automática ocho de cada diez ataques, evitando que la gran mayoría afectara a la prestación de servicios públicos.
En cuanto a la tipología, los métodos más comunes utilizados por los atacantes fueron:
- Fuga de credenciales y filtraciones: 3.427 casos.
- Accesos ilegítimos a cuentas: 2.573 casos.
- Software malicioso (Malware): 367 casos.
Inversión récord de 18 millones de euros
Para hacer frente a esta «epidemia» digital, el Govern ha iniciado la mayor inversión en ciberseguridad de su historia, según ha informado este sábado en un comunicado. Con un presupuesto de 18,4 millones de euros —financiados en parte por los fondos europeos RETECH—, se están ejecutando 27 acciones estratégicas con el fin de proteger a los usuarios de Cataluña. Este plan no solo busca proteger a las instituciones, sino también fomentar el talento digital y concienciar a la ciudadanía frente a las estafas online, que se han convertido en una de las principales preocupaciones de seguridad en el territorio.



