Los mensajes intercambiados entre Jonathan Andic y su padre, el empresario Isak Andic, durante los meses anteriores a su muerte se han convertido en una pieza clave de la investigación judicial. En uno de ellos, enviado en julio de 2024, Jonathan admitía la existencia de tensiones familiares y señalaba: “No me extraña que pensaras que era capaz hasta de matarte”.
Fiscalía e indicios
Según los informes policiales, estos mensajes recuperados de los teléfonos del empresario, su hijo y la terapeuta familiar, forman parte de los indicios en los que se basa la Fiscalía para oponerse al recurso de la defensa contra la fianza de un millón de euros impuesta al primogénito, investigado por un presunto homicidio.
Los documentos elaborados por los Mossos d’Esquadra recogen también conversaciones en las que Jonathan Andic hace referencia a la dificultad de la relación con su padre. En otro mensaje, fechado en julio de 2025, afirmaba: “Comprendo que era imposible sanear nuestra relación, no me sorprende que la cuerda se rompiera”.
Conflicto y motivos económicos
La Fiscalía sostiene que los indicios apuntan a un conflicto prolongado entre padre e hijo, con posibles motivos económicos relacionados con el destino del patrimonio de Isak Andic. En ese contexto, se incluye un mensaje de la psicoterapeuta familiar en el que se mencionaba la posibilidad de que el empresario hubiera considerado “desheredar” a su hijo.
La muerte de Isak Andic
Isak Andic falleció en diciembre de 2024 tras caer desde una altura de unos 100 metros. Los hechos ocurrieron durante una excursión en las cuevas de salitre de Collbató, en la montaña de Montserrat, en la provincia de Barcelona. El caso es instruido por un juzgado de Martorell.
Investigación abierta
La defensa niega un conflicto grave entre padre e hijo. También cuestiona la interpretación de la Fiscalía sobre los mensajes y los indicios. La investigación sigue abierta para esclarecer si pudo intervenir alguna tercera persona o si los hechos responden a un accidente.
Entre las pruebas examinadas se incluyen datos de geolocalización, registros de llamadas y peritajes técnico-fotográficos. La resolución del recurso relativo a la fianza queda en manos de la Audiencia de Barcelona, que deberá analizar los argumentos presentados por ambas partes.



