El sector público ha reforzado su papel como principal impulsor del empleo en España durante el último año. En los tres primeros meses de 2026, las Administraciones y empresas estatales alcanzaron un récord de 3,66 millones de trabajadores, tras sumar 163.400 empleados respecto al mismo periodo del año anterior, según el Instituto Nacional de Estadística.
Este crecimiento implica que el empleo público ha generado el 31% de todos los puestos de trabajo creados en el último año en el conjunto del mercado laboral, es decir, prácticamente uno de cada tres nuevos empleos.
Crecimiento acelerado desde 2018
El crecimiento del empleo público no ha sido constante en los últimos años, ya que desde el segundo trimestre de 2018 ha aumentado en 540.000 trabajadores, lo que supone un 17,3% más, por encima del sector privado. No obstante, el 30% de este incremento se ha producido en los últimos cuatro trimestres, lo que refleja una clara aceleración reciente.
En el último trimestre analizado, las Administraciones añadieron 21.100 nuevos asalariados, mientras que el empleo privado registró una caída de 191.400 puestos, evidenciando un comportamiento divergente entre ambos sectores.
Temporalidad elevada y debate
El crecimiento del empleo público está impulsado en gran medida por el aumento de la contratación de interinos y temporales, lo que ha elevado la tasa de temporalidad hasta el 30%, según el sindicato USO, prácticamente el doble que en el sector privado. Esta situación ha abierto el debate sobre la estabilidad y calidad de los nuevos puestos de trabajo.
Además, distintos analistas y entidades como Randstad Research advierten de que este modelo introduce una alta volatilidad en el empleo público, con variaciones trimestrales significativas que afectan a decenas de miles de trabajadores.
Un mercado laboral con señales mixtas
Aunque el empleo total continúa creciendo a un ritmo superior al aumento de la población, el último trimestre ha sido negativo en términos de desempleo, con una tasa del 10,8% tras subir nueve décimas. Este repunte del paro se ha producido junto a una elevada rotación laboral, con más de un millón de entradas y salidas del mercado de trabajo en apenas tres meses.
Las organizaciones empresariales han mostrado cautela ante estos datos: CEOE señala la incertidumbre internacional, la presión fiscal y la falta de presupuestos como factores de riesgo, mientras que Cepyme advierte de la dificultad que este contexto supone para las pequeñas y medianas empresas debido al aumento de costes.
Dependencia creciente del sector público
Más allá de los datos puntuales, algunos analistas advierten de la creciente dependencia del empleo público como motor de creación de puestos de trabajo, en un contexto en el que el crecimiento económico no siempre se traduce en empleo estable y de calidad. A ello se suman problemas estructurales como la elevada inactividad, la temporalidad y las diferencias entre sectores, lo que reabre el debate sobre la sostenibilidad del actual modelo laboral en España.



