Los hermanos Ángel y Javier Escribano han puesto fin a su etapa en Indra tras vender la totalidad de su participación del 14,3% mediante una colocación acelerada. La operación supone su salida definitiva tanto del capital como del consejo de administración de la compañía, cerrando un ciclo marcado por tensiones internas y una intensa disputa por el control estratégico del grupo.
La desinversión se ha llevado a cabo a través de su sociedad familiar EM&E, que ha comunicado a la CNMV que ya no mantiene participación alguna en Indra. En paralelo, Javier Escribano ha formalizado su dimisión “firme e irrevocable” como consejero dominical, oficializando así la retirada de la familia de los órganos de gobierno.
Fin del conflicto
La salida de los Escribano cierra la etapa de conflicto interno en Indra, marcada especialmente por el intento fallido de fusión con EM&E, valorado en torno a 2.000 millones de euros.
Sin embargo, el Gobierno ha descartado reabrir esa operación, cerrando la puerta a cualquier intento de integración entre ambas compañías incluso tras la venta de la participación familiar.
Veto del Gobierno
El Gobierno ha ordenado a la nueva dirección de Indra, encabezada por Ángel Simón y José Vicente de los Mozos, que excluya cualquier operación con EM&E del nuevo plan estratégico. Moncloa sostiene que, por ahora, no hay margen para retomar las negociaciones con la empresa de los Escribano, en un contexto marcado por tensiones recientes y problemas de gobernanza.
Además, el Ejecutivo ha intensificado el seguimiento de la situación a través de contactos entre la Oficina de Asuntos Económicos de Presidencia, dirigida por Manuel de la Rocha, y la cúpula de Indra, con el objetivo de estabilizar la compañía tras la salida de los hermanos y reducir la incertidumbre estratégica.
Salida inesperada
La venta de la participación de los Escribano ha sorprendido a Indra, que no fue informada previamente, aunque abre un escenario más estable sin las tensiones accionariales de la etapa anterior.
Desde su entrada en 2023 con un 3%, los hermanos aumentaron su presencia hasta el 14,3% con apoyo de JPMorgan, logrando unas plusvalías estimadas en torno a los 900 millones de euros.
Nueva etapa
La operación se produce en un contexto de fortaleza para Indra, con una capitalización superior a los 9.200 millones de euros y una cartera de pedidos que supera los 20.000 millones. La compañía afronta una nueva etapa bajo la presidencia de Ángel Simón y la dirección de José Vicente de los Mozos, centrada en consolidarse en el sector de defensa.
Sin embargo, el veto del Gobierno a cualquier operación con EM&E limita el margen estratégico de la empresa a corto plazo y mantiene cierta incertidumbre sobre sus próximos movimientos corporativos.



