El resultado de las elecciones andaluces de ayer tiene dos lecturas. La más obvia es en clave andaluza. El PP ha perdido la mayoría absoluta lo cual, desde la lógica de la gobernanza en Andalucía, es una mala noticia para los populares que deberán llegar a acuerdos con VOX para gobernar.. El PSOE sigue en caída libre y , si fuera un partido no secuestrado por Sánchez, se plantearía su sustitución como ocurre en en Reino Unido con Starmer. Vox aguanta bien pero frena su ascenso. El conglomerado IU-Sumar -Podemos se desangra y es superado por Adelante Andalucía.
En clave nacional, y pensando en las elecciones generales, los resultados del PP son mejores que los del 2022. Es cierto que pierde 5 escaños y algo más de 1,7% de votos. Sin embargo, y este dato es relevante para la lectura en clave nacional, aumenta en cerca de 150.000 el número de votos obtenidos respecto a 2022. La participación ha crecido , 64,83 % frente al 58,18%, acercándose a la de las generales de 2023, que fue de 66,61%%. Esto hace que el PP afronte las generales en mejor posición de salida que en 2023 por cuanto consolida esos 150.00 votantes que nunca le habían votado anteriormente.
Recordemos los resultados de 2022, 2023 y los actuales en número de votos para explicar mejor la anterior afirmación.
Generales 2023: Votos contabilizados 4.442.464. PP 1.596.044. PSOE 1.467501 Vox 671.507, Sumar 525.371.
Andaluzas 2022: Votos contabilizados 3.710.609. PP 1.582.412. PSOE 883.702. Vox 493,932 . P Andalucia 281.688. A.Andalucia 167.970
Autonómicas 2026: Votos contabilizados 4.215.980. PP 1.733.879. PSOE 946.923 vox 576.171. P. Andalucía 263.461. A. Andalucía 401.330. Hay que tener en cuenta que SALF ha obtenido el 2,53%. Un voto claramente de derecha a un partido con un futuro muy difícil dada la situación de Alvise y no haber obtenido diputados en el ciclo electoral de Extremadura, Aragón, Castilla-León y Andalucía.
En resumen el aumento de votos obtenido por PP y VOX respecto a 2022, hace que la recuperación esperable del PSOE , explicada por el aumento de la participación entre autonómicas y generales, se vea notablemente disminuida. Por este motivo las llamadas del sanchísmo, encabezadas por su gurú Iván Redondo, a sacar hierro al resultado de Andalucía alegando el diferencial de votos socialistas entre 2022 y 2023 no son de recibo sin más en esta ocasión. EL PP obtiene votantes que nunca le habían votado. El PSOE recupera, por aumento de participación, votantes que lo hicieron en 2023 pero no en 2022.
Tampoco el argumento que el PP no consigue desprenderse de VOX es un argumento consistente para mantener el favoritismo sanchista en las generales.. La llamada a que viene el lobo ya ha agotado sus dividendos. La fortaleza de VOX es una garantía de que en las generales haya una mayoría de gobierno de centro-derecha, puesto que la mayoría del PP es absolutamente inalcanzable en unas generales.



