La visita del papa León XIV a la Sagrada Familia, prevista para el 10 de junio, ha reabierto el debate sobre la presencia del catalán en las grandes celebraciones religiosas en Cataluña. Según el misal oficial publicado por la Santa Sede, el uso del catalán será inferior al de la visita de Benedicto XVI en 2010.
Un análisis de Catalunya Religió apunta a una reducción del protagonismo del catalán y un aumento del castellano en la liturgia. Entre los ejemplos más destacados figura la bendición de la torre de Jesucristo, que se realizará íntegramente en castellano, mientras que en 2010 el cierre de la ceremonia incluyó la oración del Ángelus en latín.
Presencia del catalán
Pese a la reducción general, el catalán seguirá teniendo presencia en varios momentos de la celebración. Será la lengua de las primeras palabras del papa León XIV en la Sagrada Familia: «En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. La paz esté con vosotros».
También se utilizará el catalán en la lectura del libro del Apocalipsis y en el salmo responsorial. Sin embargo, el Evangelio se proclamará en castellano, lo que reduce la presencia del catalán en la liturgia de la Palabra respecto a 2010, cuando más lecturas y respuestas se hicieron en esta lengua.
La visita de 2010
En la visita de Benedicto XVI, la distribución lingüística fue más equilibrada, con varias lecturas, el salmo responsorial y la carta de san Pablo a los Corintios en catalán, además de algunas aclamaciones. Aunque el Evangelio se proclamó en castellano, el catalán tuvo un mayor peso global en la celebración.
En cambio, la ceremonia de este año será más breve, lo que reduce los espacios litúrgicos para el uso de distintas lenguas. Además, ya no se incluyen los ritos de dedicación del templo, ya consagrado, que en 2010 se realizaron en catalán.
Plegarias en latín y castellano
Las plegarias de los fieles serán bilingües, alternando catalán y castellano, mientras que la respuesta de la asamblea se hará en latín. En las grandes oraciones de la misa, el latín predominó en 2010, pero ahora el misal prevé que la mayoría de estos textos se reciten en castellano.
Entre las excepciones destacan el Padre Nuestro, que se cantará en catalán, y el prefacio de la misa, que también se mantendrá en esta lengua.
Debate sobre la organización
Según Jordi Llisterri, director de la fundación Catalunya Religió, la menor presencia del catalán se explica por cambios en la organización del evento. En declaraciones a RAC1, señala que en 2010 la gestión se hizo principalmente desde Cataluña, mientras que ahora el proceso está coordinado desde Madrid con un papel destacado de la Conferencia Episcopal Española.
Llisterri añade que se propusieron medidas para reforzar el uso del catalán, pero no fueron aceptadas. También apunta que el hecho de que el papa León XIV domine el castellano influye en la configuración lingüística de la ceremonia.
Presencia más limitada del catalán
En conjunto, la celebración del 10 de junio refleja una presencia del catalán inferior a la de la visita de Benedicto XVI, mientras aumenta el uso del castellano en los momentos centrales de la liturgia. El cambio reabre el debate sobre el papel de la lengua propia de Cataluña en actos religiosos de gran relevancia internacional celebrados en el territorio.



