Una plaga de chinches ha provocado el cierre de 58 celdas en las prisiones de Quatre Camins y Trinitat Vella (Barcelona), en los dos últimos meses. Funcionarios e internos alertan de que la infestación continúa extendiéndose pese a los tratamientos de desinfección realizados por la Administración.
Respuesta insuficiente
El sindicato CSIF considera insuficiente la respuesta de la Dirección General de Asuntos Penitenciarios. Critica que las actuaciones se hayan limitado a tratamientos de desinfección, sin atacar las causas que favorecen la proliferación de la plaga.
Según fuentes penitenciarias, la infestación está relacionada con el incumplimiento de la normativa sobre la acumulación de alimentos, ropa y enseres en las celdas. Una situación que genera problemas de salubridad y reduce la eficacia de las labores de desinfección.
Trinitat Vella
En la prisión de Trinitat Vella, el primer cierre de una celda por chinches se registró el 17 de junio. Dos semanas después, ya eran nueve las dependencias clausuradas. Aunque tres han podido reabrirse tras las labores de limpieza y desinfección, los funcionarios alertan de que la plaga persiste. Además, advierten de que nuevos cierres podrían complicar la reubicación de los internos.
Quatre Camins
La situación más grave se registra en la prisión de Quatre Camins, donde la plaga ha afectado a 49 celdas entre junio y julio. La última inspección localizó chinches en 15 celdas de los cinco módulos del centro. A pesar de los tratamientos de desinfección realizados desde principios de junio.
Los sindicatos alertan de que funcionarios e internos están expuestos diariamente a las picaduras. También advierten del riesgo de que la plaga pueda extenderse fuera de la prisión a través de la ropa y los efectos personales de los trabajadores.
Plan urgente
El CSIF denuncia que sigue permitiéndose la acumulación de alimentos, ropa y enseres en las celdas, pese a las restricciones existentes. Critica que muchas infracciones no sean sancionadas, lo que favorece la persistencia de la plaga.
Por ello, el sindicato reclama un plan integral para todas las prisiones catalanas que combine la desinfección con una aplicación efectiva de la normativa interna. Al considerar que se trata de un problema estructural que pone en riesgo la salud de funcionarios e internos.



