ERC quiere triplicar la tasa turística a los cruceristas de paso por Barcelona y elevarla hasta los 24 euros

Los republicanos, con el apoyo del PSC y previsiblemente de los comunes, plantean además fijar un límite anual y mensual de cruceristas que lleguen a Barcelona

Un crucero atracado en la Terminal A del Puerto de Barcelona, principal punto de llegada de cruceristas a la capital catalana.
La propuesta de ERC plantea triplicar la tasa municipal que pagan los cruceristas de paso y fijar límites a su llegada al Puerto de Barcelona.

ERC llevará esta semana a comisión una propuesta para triplicar el recargo municipal de la tasa turística que pagan los cruceristas de paso en Barcelona. La iniciativa plantea elevar el gravamen hasta los 24 euros para aquellos pasajeros que hacen escala en la ciudad durante menos de doce horas y no pernoctan en ella.

La propuesta cuenta, en principio, con el respaldo del gobierno municipal del PSC y de Barcelona en Comú, lo que facilitaría su aprobación política. Sin embargo, para hacer efectivo este incremento sería necesaria una modificación del límite actual fijado por el Parlament, ya que el recargo municipal máximo vigente es de 8 euros.

Tope a los cruceristas

Además del aumento de la fiscalidad, ERC quiere establecer un número máximo anual y mensual de cruceristas que lleguen al Puerto de Barcelona. Para ello, también propone convocar el Consejo para la Sostenibilidad de los Cruceros con el objetivo de acordar esos topes y mejorar la gestión de la movilidad vinculada a la actividad crucerística.

La presidenta del grupo municipal republicano, Elisenda Alamany, ha defendido la medida asegurando que permitirá incrementar los recursos del Ayuntamiento y destinarlos directamente a políticas sociales.

«Proponemos aumentar el recargo barcelonés a los cruceristas de paso hasta los 24 euros», ha señalado Alamany, quien ha añadido que esta medida permitirá «garantizar un fondo de retorno del turismo para beneficiar a los vecinos y vecinas».

Según los cálculos de ERC, el incremento se aplicaría de forma progresiva y generaría unos ingresos adicionales cercanos a los 21 millones de euros. Los republicanos proponen destinar esta recaudación a financiar una bonificación del 50% del coste de los comedores escolares a partir de 2027.

2,5% del total de turistas

La iniciativa llega pocos días después de que el Puerto de Barcelona presentara un estudio que relativiza el impacto de los cruceristas sobre la presión turística de la ciudad. El informe, elaborado por la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA) y la Universitat de Girona, concluye que este tipo de visitantes representan de media el 2,5% del total de turistas que recibe Barcelona.

El estudio añade que los cruceristas superan el 5% del total de visitantes únicamente durante treinta y dos días al año, por lo que su peso en el conjunto del turismo de la capital catalana sería reducido y no constituiría la principal causa de la presión turística estructural que soporta la ciudad.

Morir de éxito

Pese a ello, el teniente de alcalde de Turismo, Jordi Valls, defendió recientemente la necesidad de reforzar la regulación del sector para «no morir de éxito». En esa línea, respaldó la intención del alcalde Jaume Collboni de incrementar la fiscalidad sobre los cruceros de escala, aquellos cuyos pasajeros permanecen menos de doce horas en Barcelona, con el objetivo de reducir este tipo de actividad al considerar que «aporta muy poco valor» a la ciudad.

La propuesta republicana, negociada con el PSC, profundiza precisamente en esa estrategia y abre un nuevo debate sobre el modelo turístico de Barcelona y el papel que deben desempeñar los cruceros en la economía de la ciudad.

María Riera
María Riera
Licenciada en Ciencias de la Información por la UCM.

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