El ‘socialista’ que tenía mucho y estaba dispuesto a dar poco

El economista Clemente Polo analiza la caída de José Luis Rodríguez Zapatero y sostiene que su imputación supone un duro golpe para la credibilidad del PSOE y del sanchismo

Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero durante un acto del PSOE
José Luis Rodríguez Zapatero y Pedro Sánchez en un acto del PSOE.

Sánchez alcanzó la secretaría general del PSOE tras vencer a Susana Díaz y Patxi López en las elecciones primarias celebradas en mayo de 2017 que acabaría llevándose Sánchez, gracias a que el tercer hombre (López) logró restar a Díaz los votos suficientes para inclinar la balanza en favor de Sánchez. Conviene recordar que en aquella disputa Ábalos, Cerdán y Koldo formaban ya la guardia pretoriana de Sánchez, el círculo de confianza más próximo al futuro secretario general del partido y pronto presidente del Gobierno de España. El expresidente Rodríguez Zapatero (Zapatero) respaldó a Díaz en las primarias, pero apenas unos meses después respaldaba a Sánchez en el 39 Congreso Federal del PSOE celebrado en febrero de 2018. Zapatero ha sido el último en caer y su caída ha resultado tan estrepitosa como la de Ábalos y Cerdán.

Ascenso y caída del núcleo duro de Sánchez

Ábalos fue ascendido de secretario general del PSPV a secretario de organización del PSOE en julio de 2017, fue como portavoz en el Congreso el encargado de defender la moción de censura que aupó a Sánchez al poder el 1 de junio de 2018. Como recompensa, Sánchez le adjudicó el Ministerio de Transportes encargado de licitar las principales obras públicas. Cerdán, secretario de organización del PSN, respaldó ya a Sánchez en las elecciones primarias de 2014 y recibió el encargo de recoger los avales a Sánchez en las primarias de 2017. Sánchez lo recompensó nombrándolo secretario ejecutivo de Coordinación Territorial del PSOE en 2017 y pasaría a ser diputado en el Congreso en las elecciones de 2019. Koldo, viejo conocido de Cerdán, participó en la recogida de avales y cobró notoriedad cuando pasó a convertirse en asistente para todo del ministro Ábalos. Ábalos y Koldo, primero, y Cerdán en junio de 2924, cayeron con estrépito tras descubrirse diversas tramas de corrupción y ser acusados de constituir una organización criminal. 

El expresidente Zapatero que respaldó a Díaz en las primarias no tardó demasiado tiempo en cambiar de bando y hacerse un hueco en el entramado de corrupción institucionalizada del  sanchismo donde camparía a sus anchas hasta su estrepitosa caída el 19 de mayo de 2026. Durante esos años, su actividad más conocida fue la de embajador de Sánchez en la sombra para cerrar oscuros encargos en Venezuela y China, y ocuparse del negociado de Waterloo tras la caída de Cerdán, secretario de organización del PSOE, el 12 de junio de 2025 y su ingreso en la cárcel de Soto del Real el 30 de junio. Aunque sin cargos orgánicos dentro del partido, Zapatero proyectó de sí mismo la imagen de socialista íntegro y cabal, y el PSOE de Sánchez no dudó en utilizar su imagen beatífica en actos de partido y campañas electorales para contraponer la rectitud ‘socialista’ a la corrupta ‘derecha’.

Chirigota gaditana

El pasado 14 de mayo vimos a Zapatero en la campaña de las elecciones de Andalucía acompañando a María Jesús Montero, quien en su calidad de ministra de Hacienda y mujer más poderosa de la democracia había ordenado a la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI) destinar 53 millones de los contribuyentes a rescatar a la aerolínea PlusUltra en marzo de 2021. En esa su última actuación estelar junto a Montero, abrió el acto la poderosa voz de Rocío Jurado interpretando “Como una ola”, quizá toda una premonición porque tras la espuma blanca y el rumor de caracolas… aquel amor se fue como una ola. A continuación, se escucharon las voces de Serrat, Sabina, Ana Belén, Ríos… defendiendo en comandita el estandarte de la alegría, quizá otra pieza igualmente premonitoria porque la canción concluye defendiendo la alegría frente al rayo y la melancolía. Y como golpeados por un rayo que no cesa y un tanto melancólicos deben sentirse los andaluces que aplaudieron las intervenciones de Montero y Zapatero aquel día.

El mitin propiamente dicho lo abrió Juan Cornejo, cabeza de lista del PSOE por Cádiz, quien tras intentar insuflar ánimos a la audiencia -“pues claro, claro que vamos a ganar, vamos a ganar compañeros y compañeras”- dedicó unas cariñosas palabras al expresidente Zapatero “por tu compromiso siempre con esta tierra, por estar aquí de nuevo, pero sobre todo por lo que es más importante para un socialista que es lealtad, siempre con tu partido”. Como desde hace algún tiempo ya no es el apego a la honradez y a la verdad lo que cuenta en el PSOE de Sánchez, sino la lealtad al partido, me atrevo a sugerir a los organizadores de sus actos que el grupo de la ceja honren la memoria histórica interpretando una versión de una canción infantil, adaptada a las circunstancias presentes, muy popular en mi infancia: “Dónde están las joyas/ Matarile rile rile/ Dónde están las joyas/ Matarile rile, ron chimpón/ En el fondo de la caja/ Matarile rile rile/ En el fondo de la caja/ Matarile rile, ron chimpón”

Posiblemente, no volvamos a ver a Zapatero en un mitin del PSOE brazo en alto, puño cerrado, agitando las conciencias de bastantes estómagos agradecidos y algún que otro crédulo. Comprendo que escuchar sus banalidades resulta muy tedioso y pocos serán los frikis dispuestos a escuchar lo que el sabio leonés nos dejó en una cita, esta sí, ya histórica el 14 de mayo en Cádiz, pocos días antes de su imputación. Para aliviarles el camino, les apunto que la intervención de Zapatero comenzó en el minuto 45:56 entre el entusiasmo de la audiencia. Empezó el expresidente reconociendo que estaba muy contento en Cádiz porque con el trajín del viaje no había visto ningún informativo, no había visto a Feijóo, ni a Tellado, pero, si a Ayuuuuso, cuya sola mención fue recibida con gran jolgorio en la sala, antes de anunciar otro de sus grandes descubrimientos. Uno más en su brillante currículo intelectual. 

El gran descubridor contra el gran conquistador

 “Ahora he descubierto -continuó Zapatero- algo que no sabíamos, el PP y la derecha tiene un problema enorme con la memoria histórica, no tienen una memoria histórica, no tienen una referencia… y, por fin, la encontraron: Hernán Cortés”. Pues que quieren que les diga, entre Hernán Cortés, un hombre que se comportó como solía hacerse en el siglo XVI, conquistó un enorme territorio con audacia y con la ayuda de otros grupos indígenas que sufrían la opresión del imperio azteca, y lo sumó a la Corona que patrocinó la expedición, me merece bastante más respeto y admiración que Maduro, el sátrapa siniestro con quien tantas veces se reunió Zapatero. A diferencia de Cortés, Maduro despreciaba las exigencias morales y democráticas exigibles a un político en el siglo XXI: encarceló a sus oponentes políticos, falseó los resultados electorales para seguir gobernando, y gestionó los inmensos recursos petrolíferos de Venezuela con tal grado de corrupción e ineficacia que envió al exilio a millones de venezolanos y redujo a la miseria a quienes no pudieron salir de allí. No a todos, claro, porque algunos hicieron grandes negocios. 

Su segundo gran tema fue el viaje de Trump a China y las relaciones internacionales del gobierno de Sánchez. Zapatero se preguntó por qué lo líderes del PP no condenaban la visita del presidente estadounidense a una dictadura y se rasgan en cambio las vestiduras cuando lo hace Pedro Sánchez. “¡Qué gran hipocresía!”, porque es gracias a los viajes del presidente de España que presidentes como Moreno Bonilla consiguen inversiones chinas para Andalucía. “Hemos tenido que estar aguantando todo el día criticando a Pedro Sánchez, bueno, y a mí también, bueno, yo también les pongo bastante…”. Como colofón a su brillante perorata, Zapatero expuso algunas reflexiones de su propia cosecha sobre el papel de los medios de comunicación, y apuntó que la derecha “ahora ya, llaman a los directores y a tertulianos pidiendo el voto ‘pal PP’: oigan, antes por lo menos había un decoro, ¿no?, por lo menos disimular… pues sí, nos sentimos orgullosos de un gobierno que está liderando internacionalmente el futuro de las relaciones internacionales”. Nada más y nada menos.

Hablando de premoniciones

Aunque Zapatero sigue defendiendo su inocencia, lo cierto es que el juez dispone de serios indicios de que sus actividades en Venezuela y China y las joyas de Sonsoles podrían ser constitutivas de varios delitos. El juez Calama de la Audiencia Nacional investiga entre otras cosas las derivadas del rescate 53 millones a la aerolínea ‘estratégica’ Plus Ultra aprobado por el Consejo de Ministros a propuesta de la vicepresidenta Montero y del que una parte pudo acabar en los bolsillos de Zapatero y sus dos hijas, las titulares de la empresa. Whathefav S.L. No me sorprende que de ser ciertos los indicios Zapatero acudiera a Cádiz a acompañar a la mujer más poderosa de la democracia, la candidata del PSOE de Sánchez que peores resultados electorales ha cosechado en Andalucía desde 1982. Y mira que ha corrido agua por el puente de Jerez desde entonces. 

Con independencia del desenlace de las investigaciones judiciales, el daño reputacional causado al PSOE como organización política de orientación socialdemócrata es de gran calado. El malestar surgido al conocer los turbios negocios de Zapatero, considerado un faro moral del partido, el socialista íntegro y modélico que recordaba a los suyos que “ser socialista es normalmente tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho, esa es la escuela que hemos aprendido en la casa del pueblo, entre los militantes y compañeros”, se ha reforzado al constatar en su comparecencia en la Audiencia Nacional que tiene poco que explicar y mucho que ocultar. No cuadra predicar en las casas del pueblo la humildad y la rectitud y estar acumulando en la tuya títulos de inmuebles y joyas de procedencia dudosa. Observen que la frase de Zapatero no dice que todos los socialistas tienen muy poco y dan mucho, y deja abierta la puerta a que algunos ‘socialistas’, como él, se enriquezcan tengan mucho y den poco.

Y el faro se apagó

El Gobierno y el PSOE de Sánchez siguen las instrucciones del manual empleado para afrontar los múltiples casos de corrupción que han salido a la luz desde 2024. Primero, los líderes socialistas achacan a la fachosfera los bulos e infundios publicados sobre las presuntas actuaciones corruptas que les afectan política o personalmente y ponen la mano en el fuego por los investigados; pero a medida que las investigaciones judiciales progresan, empiezan a poner distancia con la excusa de dejar trabajar a los jueces, aunque sin olvidar plantar dudas sobre sus actuaciones acusándoles de “tener una doble vara de medir” y hasta de prevaricar en sus instrucciones y autos; y, finalmente, cuando las pruebas incriminatorias resultan clamorosas invocan la ignorancia, se escudan en haber conocido los deplorables hechos a través de los medios de comunicación y sentirse decepcionados con las ovejas negras que, da la casualidad, no eran simples ovejitas descarriadas sino las gerentes de la explotación ganadera.

El caso de Zapatero no es una excepción a la regla. A la inicial defensa cerrada y sin fisuras del expresidente tras la detención el pasado 11 de diciembre del oscuro empresario Julio Martínez Martínez (Martínez), amigo de correrías del expresidente por el Monte de El Pardo, la imputación  de Zapatero conocida el 19 de mayo, obligó a los dirigentes del PSOE a poner una prudente distancia con el faro moral del partido. Elma Saiz, portavoz del Gobierno, defendió el legado de Zapatero y el rescate de PlusUltra, aprobado por el Consejo de Ministros, pero se cuidó muy mucho de salir en su defensa, aduciendo con la boca pequeña que es la hora de la justicia y hay que dejar trabajar a los jueces.

Nadie cree ya, ni siquiera los dirigentes del PSOE de Sánchez, que los cientos de miles de euros que cobraron el expresidente y sus hijas de la sociedad Análisis Relevante S. L., la empresa de la que Martínez era administrador único, fueran el pago por los genéricos e insustanciales informes ‘verbales’ o ‘escritos’ suministrados por Zapatero, informes que al parecer ni siquiera redactaba él. Con independencia de las sorpresas que aún puede deparar y el alcance final de la instrucción del caso Zapatero, los indicios que han llevado al juez Calama a imputar a Zapatero y a sus hijas permiten concluir que otro faro moral más del sanchismo se ha quedado sin pilas y el PSOE de Sánchez más que cumplir y avanzar da palos de ciego y se tambalea.

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