El verano apenas ha empezado, pero ya se deja sentir con fuerza en toda Cataluña. El calor se ha instalado con intensidad y todo indica que los próximos días serán todavía más extremos, con la posible llegada de una segunda ola de calor a partir del fin de semana.
Calor en viviendas y en la calle
El calor ya se nota en la vida cotidiana: las viviendas pueden alcanzar los 30 ºC en el interior sin aire acondicionado. En la calle, los termómetros al sol pueden marcar valores muy altos, incluso cercanos a los 50 ºC, aunque no reflejan la temperatura real del ambiente.
Breve normalización
El miércoles y el jueves han ofrecido una leve normalización de las temperaturas que ha supuesto cierto alivio, aunque sin llegar a ser un auténtico refresco. Se trata simplemente de valores habituales para el mes de julio. En la costa, el bochorno continúa siendo muy intenso y la mejora ha pasado prácticamente desapercibida.
Fin de semana
A partir del viernes, las temperaturas volverán a subir de forma progresiva. El fin de semana estará marcado por el calor y el bochorno en gran parte del territorio, bajo un escenario de tiempo estable, con mucho sol y sin previsión de lluvias.
Viento, sol y riesgo de incendios
El tiempo seguirá estable, con cielos despejados o ligeramente velados por polvo, contaminación y humo de incendios cercanos. En el Empordà soplará la tramontana y en el Camp de Tarragona el mestral, con rachas cálidas que elevan el riesgo de incendios, actualmente en nivel extremo. En la zona de Barcelona, el viento será más húmedo y marítimo, intensificando la sensación de bochorno.
Posible segunda ola de calor
Los modelos meteorológicos anticipan la posible llegada de una segunda ola de calor entre el 6 y el 8 de julio, aunque aún no está confirmada. Si se confirma, las temperaturas podrían volver a superar los 40 ºC en el interior, con un calor intenso y persistente durante las horas diurnas.
Noches tropicales
Uno de los aspectos más relevantes será el aumento de las temperaturas nocturnas. En la costa y el prelitoral se prevén noches tropicales, con mínimas que podrían no bajar de los 25 ºC e incluso acercarse a los 30 ºC en algunos puntos. El mar más cálido contribuirá a mantener este calor durante la noche, dificultando cada vez más el descanso.
Un inicio de julio muy exigente
Todo indica que el inicio de julio será especialmente duro en Cataluña, con calor intenso, elevada humedad en la costa y un riesgo alto de incendios. Si se confirma la segunda ola de calor, la situación podría alargarse aún más, con temperaturas altas persistentes y noches especialmente sofocantes.



