Volkswagen recorta su gama de modelos y prepara ajustes en sus fábricas

El gigante alemán reducirá modelos y producción en un ajuste que puede afectar a miles de empleos

Volkswagen

Volkswagen ha puesto en marcha una profunda reestructuración con la que prevé reducir hasta un 50% su gama de modelos y recortar su capacidad de producción. El objetivo es simplificar la estructura del grupo, mejorar la rentabilidad y adaptarse a un mercado cada vez más exigente, marcado por la caída de la demanda, la creciente competencia de los fabricantes chinos y una transición al vehículo eléctrico más lenta de lo esperado.

La estrategia, anunciada tras la reunión del consejo de supervisión del grupo, contempla reducir a la mitad la línea de modelos y hasta un 75% la oferta comercial para concentrarse en los segmentos más rentables. Con ello, Volkswagen busca eliminar el exceso de capacidad productiva y optimizar sus operaciones a nivel global.

Menos producción 

Volkswagen prevé reducir su capacidad de producción de 10 a 9 millones de vehículos anuales, un recorte del 10% respecto a su capacidad actual y del 25% si se compara con la prevista antes de la pandemia. Con ello, el grupo busca ajustar su estructura a la evolución del mercado y eliminar el exceso de capacidad.

Además, la compañía planea recortar en unos 50.000 millones de euros sus inversiones hasta 2031 para mejorar la rentabilidad de la transición hacia el vehículo eléctrico. La estrategia también incluye la unificación de plataformas, tecnología y software a nivel global para reducir costes y ganar eficiencia.

Empleo en riesgo

Aunque Volkswagen no ha detallado qué plantas se verán afectadas ni el alcance del impacto laboral, medios alemanes estiman que la reestructuración podría poner en riesgo hasta 100.000 empleos. El grupo cuenta actualmente con una plantilla de unas 660.000 personas en todo el mundo.

Según Der Spiegel, el plan contempla el cierre progresivo de cuatro fábricas en Alemania entre 2031 y 2034 (Zwickau, Emden, Hannover y Neckarsulm), con unos 40.000 trabajadores en conjunto. Parte de la producción sería trasladada a otras plantas con menores costes laborales.

Rechazo sindical

Las medidas anunciadas por Volkswagen han generado un fuerte rechazo entre los representantes de los trabajadores. El sindicato IG Metall ya ha iniciado movilizaciones y ha advertido que se opondrá al cierre de fábricas y a cualquier recorte que afecte al empleo.

Su presidenta, Christiane Benner, calificó el plan de «brutal», mientras que la presidenta del comité de empresa de Volkswagen, Daniela Cavallo, reclamó una estrategia industrial que garantice el futuro de la plantilla y vaya más allá de los ajustes de personal y el cierre de instalaciones.

Impacto en España

Volkswagen no ha precisado si la reestructuración tendrá impacto en sus plantas de Martorell (Barcelona) y Landaben (Navarra), aunque los sindicatos advierten de que una reducción global de la capacidad productiva podría acabar afectando al conjunto de las fábricas del grupo.

Por ahora, las plantas españolas mantienen una posición estratégica tras recibir la producción de varios modelos eléctricos de Volkswagen, Cupra y Skoda, un factor que podría contribuir a reforzar su futuro dentro del plan industrial de la compañía.

Objetivo: rentabilidad

Con esta reestructuración, Volkswagen busca adaptarse a un mercado más competitivo, marcado por la presión de los fabricantes chinos, la ralentización de las ventas y los elevados costes de la electrificación. La compañía espera recuperar la rentabilidad mediante la reducción de modelos, el ajuste de su capacidad productiva y una organización más eficiente.

Alba Piulachs
Alba Piulachs
Alba Piulachs Riera, licenciada en Comunicación Audiovisual por la UIC. Creadora de contenidos y Community Manager en el sector de la moda.

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