El Instituto de Medicina Legal de Almería ha finalizado las autopsias de los doce fallecidos en el incendio forestal que afecta la provincia desde el jueves. No obstante, el grave estado en el que se encuentran los cuerpos ha hecho imposible identificar a las víctimas o determinar su edad y sexo.
Para tratar de esclarecer su identidad, las muestras biológicas recogidas durante las autopsias han sido remitidas al Servicio de Criminalística de la Guardia Civil, en Madrid, donde serán analizadas mediante técnicas forenses especializadas.
Investigación
Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), los doce cuerpos fueron trasladados el viernes a la Ciudad de la Justicia de Almería, donde se llevaron a cabo las autopsias. Por el momento, las autoridades no han podido confirmar la identidad ni la nacionalidad de las víctimas.
El proceso de identificación está siendo coordinado por el Centro Integrado de Datos (CID), que reúne a especialistas forenses y agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para analizar las pruebas y centralizar toda la información relacionada con los fallecidos.
Polémica
La gestión de la emergencia ha desatado una fuerte polémica por la ausencia de una alerta a través del sistema ES-Alert, pese a la magnitud del incendio, que ya ha calcinado unas 4.000 hectáreas.
La Junta de Andalucía justifica que optó por informar a la población mediante los ayuntamientos al considerar que el sistema de alertas no permitía delimitar con precisión las zonas afectadas. Sin embargo, esta decisión ha sido ampliamente criticada por quienes consideran que un aviso masivo podría haber mejorado la respuesta de la población ante la emergencia.
Incendio activo
Mientras continúan las labores de extinción, los servicios de emergencia mantienen activos varios dispositivos para frenar el avance de las llamas. En las últimas horas se han decretado nuevos confinamientos en núcleos diseminados del sur de Lumbrín y en la zona de Los Castaños.
En total, cerca de un millar de personas permanecen desalojadas debido al riesgo que representan el fuego y el humo, mientras los equipos de emergencia trabajan para controlar un incendio que sigue activo.



